LA VUELTA DEL CASSETTE

Por Néstor

Para Néstor, que “siempre seguirá en la lucha”

“Hasta siempre”

El día de ayer escuché dos discursos, uno que reivindicaba —para mí— la manera de hacer las cosas, la eterna pugna entre la dignidad y la desagradable forma de bajar la cabeza y en términos “políticos”, ser agradecido con el patrón.

¿Así se forja la patria hoy en día?, ¿qué dirían los maestros caídos por la pandemia? Me parece una falta total de respeto el sólo estar en ese evento y salir agradecer más a los corruptos que a las y los estudiantes que lograron dicho evento, que más que homenaje a caídos, parecía el show del bufón para su rey.

Esperemos que este primero de noviembre nos tenga gratas sorpresas y los aires de cambio lleguen a todos los rincones de Sinaloa. Iniciará un nuevo gobierno con personajes muy interesantes y en Educación tendremos encabezando a alguien como Graciela Domínguez Nava, una joven socióloga ex diputada que puede regresarle la dignidad al sector educativo y que, sin duda, en el Congreso del Estado demostró que tiene los tamaños para llevar las riendas de un espacio tan importante.

La otra cara del cassette, es la máxima cara de una de las instituciones que más respeto y dignidad deberían tener, porque en su lema “educando forjarás a la patria” incluye profundamente un sentido humano que debería inculcarse y, a su vez, debería observarse en el actuar de muchas y muchos maestros. Pero lamentablemente hace años que éste “forjar patria” se ha desvirtuado, se ha pervertido obscenamente, ante los ojos de las autoridades. Una institución tan noble, donde históricamente un sinnúmero de jóvenes buscaría un lugar para pasar los conocimientos y aprendizajes de generación a generación, ha quedado reducido a una cuota política para un sindicato que en algún momento fue bastión de quien hoy es oposición y que hoy con prisa buscan un lugar en la negociación para no morir olvidados ante los nuevos gobiernos.

Pero volviendo al por qué mencionar hoy aquí a esta institución educativa, el día de ayer se llevó a cabo un festival por el Día de Muertos —muy bonita producción por cierto—, sin embargo en el pináculo del evento de carácter cultural —algo por lo que sobre sale—, fue el discurso de quien la encabeza, o descabeza me atrevo a decir, y es que cómo puede hablarse de dignidad, de formar para hacer patria y de educar con honestidad, cuando en el discurso donde se suponía homenajeaban a los maestros caídos durante esta pandemia, fue más importante el mensaje de agradecimiento, apoyo y respaldo de los líderes sindicales que cada vez quedan más en evidencia por su corrupción, o ¿será acaso que estos líderes están solapando a quien encabeza para negociar que, en este cambio de gobierno, no sólo no salga de la institución sino que no sea procesada por el otorgamiento de bases, uso de recursos sin sustento, entre otras?…

Por un lado, escuché a una persona que recibe la oportunidad —quizá por primera vez— de ser parte de un proyecto institucional al servicio del pueblo, quien a su vez por primera vez y con piedras en el camino logró su primera actividad al interior de la institución, gran gusto me dio saber que esta actividad daría una muestra de prudencia, capacidad de quienes participaron y honestidad de quienes juzgaron, pues se apegaron al marco legal y premiaron a quien con derecho más lo merece, dejando atrás vicios y prácticas que se empezaban a arraigar en la joven institución de educación. Felicidades a todas estas personas que, incluso con presión de algunos para que no sucedieran las cosas, lograron con creces esta actividad cultural.