La Fiscalía General del Estado de Sinaloa informó que al cierre de noviembre se registraron 175 homicidios en la entidad, una disminución en comparación con los 188 reportados en octubre pasado. Sin embargo, el contexto de violencia ha escalado de manera significativa desde septiembre, a raíz de conflictos internos en el cartel de Sinaloa.
La escalada de violencia comenzó el 9 de septiembre con la captura y entrega del líder histórico del cartel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, a las autoridades de Estados Unidos. Este hecho, atribuido a Joaquín Guzmán López, detonó enfrentamientos entre facciones rivales del cartel, particularmente en los municipios de Elota, El Dorado y Culiacán.
En septiembre, los homicidios llegaron a 144, un salto importante respecto a los 45 registrados en agosto. Desde entonces, la violencia ha mantenido niveles críticos, impactando la percepción de seguridad en el estado.
El gobierno de Rubén Rocha había logrado consolidar avances en seguridad, cerrando el año 2022 con 499 homicidios y el 2023 con 566, cifras consideradas entre las más bajas de los últimos sexenios. Sin embargo, el panorama de 2024 muestra un notable deterioro, acumulando ya 859 homicidios hasta noviembre.