Diversidad Política | Mazatlán es diverso, no solo en junio

Mazatlán es diverso

Por Alejandro castro

Ya empezó el mes de junio y, como cada año, se avecina una tormenta de eventos, conferencias, talleres, la Marcha, el Desfile, las exposiciones y un maremoto de arcoíris y fiestas. Mazatlán es diverso.

Pero aquí es importante resaltar que en Mazatlán la agenda LGBTIQ+ es anual, la ciudad programa eventos para conmemorar y visibilizar a la población de la diversidad en diferentes nichos y con diferentes proyectos. En el Puerto hay diversidad y visibilidad todo el año y eso se nota en la confianza de los habitantes de la diversidad que pueden pasear por las plazas y espacios públicos demostrando su identidad y condición de género sin sentirse en peligro o vulnerados.

Es cada vez más común ver gente joven viviendo su expresión y su identidad de género en los espacios públicos de nuestra ciudad. Eso habla de aceptación y entendimiento y Mazatlán siempre ha sido una ciudad diversa, plural, multicultural, cosmopolita. Fuimos por muchos años la capital comercial del noroeste del país, aquí llegaban y de aquí se iban buques cargados de todas las mercancías y de todas las nacionalidades. Este pasado multicultural nos convierte en un crisol de ideas y de formas de vivir.

Por ejemplo, cada marzo vivimos el bazar de la Visibilidad Trans, donde se rinde homenaje a todas nuestras hermanas de la vieja escuela y la vieja guardia que abrieron la puerta el siglo pasado y siguen poniendo el ejemplo con su tesón.

Cada mes, durante todo el año, la coordinación de Población LGBTIQ del ayuntamiento organiza ciclos de conferencias, conversatorios, presentaciones de libros y eventos deportivos y culturales.

Y aquí es importante destacar que el Ayuntamiento de Mazatlán es de los pocos, a nivel nacional, que cuenta con una coordinación de atención a la población LGBTIQ dentro de su estructura de gobierno, que además de una agenda cultural mantiene una campaña permanente de prevención y protección en temas de salud sexual y reproductiva.

La semana pasada la Coordinación Municipal realizó un conversatorio sobre las obras de la escritora mazatleca Frida Cartas, donde tuvimos oportunidad de escuchar, desde la voz de Frida, las experiencias como mujer trans en el Mazatlán de finales del siglo pasado e inicios de este. Escuchar a Frida siempre es un placer, su vida merece una película, una obra de teatro, se puede reír y llorar al mismo tiempo.

Hace unas semanas, dentro del Museo de Arte de Mazatlán, se llevó a cabo el taller de creación literaria sobre experiencias y vivencias LGBTIQ organizado por la SEMUJERES y la Coordinación Municipal y con la gran dirección de Elizabeth Estolano, fue una gran oportunidad para exponer nuestros sentires y nuestros saberes.

Tenemos la copa anual de voleibol LGBTIQ, organizada por el ayuntamiento que se lleva a cabo en el parque Martiniano Carvajal, para aquellos que les gusta el deporte.

Y a eso hay que sumarle la cartelera que, cada fin de semana, tienen los bares LGBTIQ de la ciudad, es fácil encontrar noches de karaoke, artistas Drag Queen de las carteleras nacionales, conciertos y show de transformismo cada domingo, a mi particularmente me gustan la Romina Powers y la hija ilegitima de Jenny: el Pepe Mike.

A los que no les gusta la vida nocturna, siempre está la oportunidad de ir a los brunch dominicales frente al mar, con drag Queens como anfitrionas. El Dj Rayo Curiel estaba haciendo unos sets en el Centro Histórico con unas gogos drags que no le piden nada a las Dj Party de las mejores fiestas de Europa. Y tenemos grandes anfitrionas en las noches de karaoke: Sailor Blue, Tinkerstar y Hazzel Alejandra, cada una con su estilo y en su espacio, dándole sabor a sus clientes.

Hace poco terminó un concurso de Drag Queens en uno de los bares y en unas semanas estará la obra MentiDrags en el Centro de Usos Múltiples.

Mazatlán es diverso, plural, abierto, lleno de vida y de colores, no solo en junio.   

Escríbanme, yo los leo.
Fb: Alejandro Castro Osuna https://www.facebook.com/ALEJANDROCASTROOS

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Alejandro Castro es originario de Mazatlán y parte de la generación millennial, estudió Turismo en la UdeO y más tarde una maestría en Ciencias Sociales en la UAS. Ha combinado la docencia universitaria con la investigación y la capacitación, además de desempeñarse en distintos espacios públicos: fue secretario técnico de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Sinaloa, secretario particular en la SEPyC y coordinador de proyectos estratégicos en su ciudad natal.

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