El PRI ya soltó sus nombres para Sinaloa rumbo a 2027. El dirigente nacional del partido, Alejandro Moreno, presentó a la senadora Paloma Sánchez Ramos y al diputado federal Mario Zamora Gastélum como sus cartas para la gubernatura, dentro de la estrategia nacional bautizada como “Defensores de México”. Sinaloa apareció en la lista con sólo dos perfiles, una señal de que el priismo quiere cerrar filas temprano, o al menos aparentarlo.
El PRI lanzó perfiles para las 17 gubernaturas de 2027 como parte de una estrategia nacional para volver a colocarse en la conversación frente a Morena.
Paloma Sánchez: visibilidad, discurso y oposición frontal
Paloma Sánchez llega al destape con una ventaja clara: su presencia mediática. En los últimos años se ha convertido en una de las voces más visibles del PRI sinaloense y nacional. Alito la elogió como una mujer “de lucha”, “valiente” y con carácter para enfrentar un estado “muy complicado”, en alusión al escenario de violencia e inestabilidad que vive Sinaloa. En redes sociales es la más importante detractrora del gobierno de Rúben Rocha. Paloma támbien es conocida por un vídeo donde se burla de ciudadanos afirmando que es “pluri”.
Mario Zamora: experiencia, oficio… y una derrota a cuestas
Mario Zamora representa otra ruta. Es el perfil del priista con más kilometraje institucional: fue diputado local, senador, funcionario federal y candidato a gobernador en 2021. Es decir, el partido lo vuelve a poner en la mesa porque ya lo conoce, ya compitió y ya tiene estructura. En términos de experiencia, el PRI no tiene muchas cartas más completas que él en Sinaloa.
Pero tampoco se puede ignorar el dato incómodo: ya fue candidato y perdió. Y perdió en un contexto donde el PRI todavía conservaba más aire del que tiene hoy. Por eso su reaparición como opción puede leerse de dos maneras: como apuesta a un cuadro probado o como evidencia de que el partido no ha logrado renovar de verdad su oferta política.
El PRI destapa, pero no entusiasma
Ese es el centro de la crítica. El PRI quiso vender el anuncio como fuerza, pero también puede leerse como síntoma de escasez de relevo. Paloma y Mario son perfiles conocidos, sí, pero el priismo sinaloense sigue atrapado en un problema más profundo: la falta de una narrativa nueva. El partido puede cambiar de rostro, pero si no cambia de credibilidad, el “destape” corre el riesgo de ser sólo un acto de rutina.
Y eso pesa más en un estado donde Morena ya mueve sus propias fichas, donde el Verde intenta subir el precio de la alianza y donde el tablero de 2027 empezó a llenarse de nombres desde hace meses. En ese contexto, el PRI no sólo necesita candidatos; necesita demostrar que todavía puede representar algo más que nostalgia de estructura. El anuncio de Alito lo mete a la conversación, pero no lo saca automáticamente de su crisis.
El fondo: Alito intenta adelantarse al vacío
También hay otra lectura. Alejandro Moreno está “destapando” en varios estados no sólo para ordenar al partido, sino para evitar que el PRI llegue tarde a una elección donde todos los demás ya arrancaron. El problema es que el método puede servir para disciplinar a los suyos, pero no necesariamente para entusiasmar hacia afuera. En Sinaloa, el destape de Paloma Sánchez y Mario Zamora parece más un movimiento defensivo que una ofensiva real.
Porque al final, lo que hoy exhibe el PRI es esto: tiene dos nombres, pero todavía no tiene certeza de cuál de los dos puede crecer; tiene figuras visibles, pero no una ola detrás; tiene intención de competir, pero sigue sin resolver su principal déficit: confianza social.
Línea del tiempo
- 18 de marzo de 2026: Alejandro Moreno presenta la estrategia nacional “Defensores de México” rumbo a las 17 gubernaturas de 2027.
- 18 de marzo de 2026: Para Sinaloa, el PRI coloca a Paloma Sánchez Ramos y Mario Zamora Gastélum como sus perfiles.
- 2027: Sinaloa renovará la gubernatura en un escenario donde Morena, PVEM y PRI ya comenzaron a mover sus cartas.








