La postura de la presidenta mexicana
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó nuevamente que su gobierno acepte una intervención armada de Estados Unidos para enfrentar al narcotráfico. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, enfatizó que la estrategia de seguridad no puede reducirse a un despliegue militar extranjero, ya que el crimen organizado es un fenómeno mucho más complejo.
“Nosotros no estamos de acuerdo con eso. Primero, porque no es necesario; segundo, porque sería una violación a nuestra soberanía; y tercero, porque el crimen organizado es mucho más complejo”, declaró la mandataria.
Cooperación sí, pero con respeto
Sheinbaum insistió en que la relación con Washington se basa en cooperación y no en imposición. Detalló que ambos países trabajan en inteligencia, intercambio de información y combate al lavado de dinero, así como en la identificación de redes que trafican precursores químicos desde Asia para la producción de drogas sintéticas.
“El planteamiento es muy claro: una colaboración para compartir información e inteligencia, pero cada país en su propio territorio. Ellos en el suyo y nosotros en el nuestro”, puntualizó.
Reunión clave con Marco Rubio
La presidenta anunció que este 3 de septiembre sostendrá un encuentro con Marco Rubio, actual secretario de Estado de Estados Unidos en la administración del presidente Donald Trump. En dicha reunión, adelantó, se firmará un nuevo acuerdo de seguridad bilateral que reforzará la cooperación en materia de inteligencia, sin comprometer la soberanía mexicana.
Rubio, quien asumió el cargo en 2025, es el encargado de encabezar la política exterior de Washington y uno de los principales interlocutores del gobierno de Sheinbaum en temas de seguridad y migración.
Críticas a Lilly Téllez
Las declaraciones de Sheinbaum se dieron también en respuesta a la polémica generada por la senadora Lilly Téllez, del Partido Acción Nacional (PAN), quien en entrevista con la cadena estadounidense Fox News consideró “bienvenida” la participación de fuerzas de seguridad norteamericanas en México.
La presidenta calificó esa postura como “injerencista” y recordó que la historia de México ha estado marcada por episodios en los que grupos políticos buscaron apoyo extranjero para sus intereses internos. “Es lo mismo que cuando conservadores fueron a Europa a pedir un emperador para gobernar México”, señaló.
Un debate abierto en la política mexicana
Mientras Sheinbaum defiende una cooperación basada en respeto mutuo, Téllez acusó al gobierno federal de ser complaciente con el narcotráfico e incluso señaló a la presidenta de “traición a la patria”. La confrontación ha abierto un nuevo debate político sobre los límites de la colaboración internacional en materia de seguridad.
Sheinbaum concluyó que México no renunciará a su soberanía y que la relación con Estados Unidos continuará bajo el principio de respeto e igualdad, sin aceptar la imposición de tropas extranjeras en territorio nacional.








