La novela Cocodrilos, de la escritora veracruzana Magali Velasco, fue presentada en el foro del Auditorio MIA dentro de la FIL Culiacán 2025, en una sesión que puso sobre la mesa la crudeza de ejercer el periodismo en un país marcado por la violencia y la impunidad. Acompañada por la escritora y gestora cultural Anayansi Inzunza, Velasco compartió con el público la esencia de una obra que entrelaza memoria, dolor y la urgente necesidad de justicia.
Una novela negra que retrata el riesgo de contar la verdad
En Cocodrilos, el protagonista Santiago Becerril, fotorreportero, inicia una búsqueda desesperada de justicia tras el asesinato de su mentora, Amanda González, periodista que investigaba una red criminal vinculada a altos funcionarios responsables de miles de desapariciones forzadas. La decisión moral que enfrenta —proteger a su madre enferma o continuar la investigación que podría costarle la vida— impulsa una trama intensa y emocionalmente devastadora.

Armado únicamente con los cuadernos de notas que Amanda dejó como legado, Santiago recorre cementerios clandestinos, centros de tortura y testimonios de madres buscadoras, revelando la profundidad del abandono institucional y el peso humano de la verdad.
Según destacó Anayansi Inzunza, Cocodrilos es una novela que devuelve la voz a las víctimas y cuestiona frontalmente el silencio oficial frente a la desaparición y la violencia sistemática.
Magali Velasco: escribir para no olvidar
Durante la presentación, la autora explicó que el impulso para escribir la novela provino de la necesidad de resistirse a la normalización del horror y documentar literariamente lo que los expedientes han querido borrar. Señaló que el país ha convertido el riesgo en rutina para quienes buscan información y que la literatura puede ser un refugio, pero también un acto de confrontación social.
Para Velasco, la literatura es una forma de memoria y lucha, un espacio donde la verdad se vuelve legado y no cifra estadística.









