Cuotas escolares: el mal necesario que la SEPyC no quiere ver

Por Joel Álvarez Borrego

Hasta cuando tendremos como titular de la SEPyC a un personaje que realmente conozca sobre todo lo relativo al campo educativo y conozca a cabalidad las necesidades que se tienen en los centros educativos. Ni los gobiernos estatales ni la propia Secretaría de Educación, mucho menos el sindicato de maestros se han preocupado por las condiciones laborales de los trabajadores de la educación.

A Gloria Himelda Félix Niebla, titular de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) se le hace muy fácil decir que no se deben pagar las cuotas escolares en las escuelas públicas. Las famosas cuotas voluntarias surgieron como un mal necesario y claro que en muchas escuelas no se han utilizado de manera honesta, pues hay directivos que se sirven con la cuchara grande, pero en otros casos han servido para subsanar los problemas que se presentan en una variedad de casos que trataré de enumerar.

En el espacio que ocupa un director de escuela se requiere contar aún sea modestamente de un escritorio, una computadora, papelería suficiente para el ciclo escolar, una impresora, pago de internet, sellos de la institución, teléfono, aire acondicionado, tres o cuatro sillas para recibir tanto a maestros como a los padres de familia.

En todas las aulas se ocupan aires acondicionados, escritorio para el educador, estantes para el material didáctico, pintura para las paredes, techos en buen estado, aparatos para los garrafones de agua, pizarrones adecuados, una laptop con su proyector. Se requiere contar con una economía solvente para el pago de agua y energía eléctrica para todo el plantel educativo.

Cada centro educativo debe contar con una biblioteca sea esta con libros en físico o de manera digital, con canchas deportivas, material deportivo, con un pequeño laboratorio, aparatos de sonido, servicios sanitarios en buen estado y todo lo que implica, y un largo etcétera.

Como sostener todo esto si se indica pomposamente que no se debe cobrar el mal necesario denominado cuota escolar, acaso se hará un estudio exhaustivo sobre las necesidades de los centros educativos para asignarles un subsidio mensual que cubra las necesidades señaladas y muchas más que se quedaron en el tintero.

Ni a los gobiernos estatales ni al sindicato de maestros les ha preocupado las situaciones que se viven al interior de cada centro educativo, mucho menos las condiciones laborales en que trabajan los educadores.

Sería muy saludable que la titular de la SEPYC al prohibir las cuotas escolares nos ofreciera una solución para que los edificios escolares se encuentren en condiciones favorables.

Es verdad que en los últimos años algunas escuelas se han visto favorecidas con la ayuda económica del gobierno federal, pero falta mucho por hacer.

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