Joel Álvarez Borrego
Al caer la dictadura de Porfirio Díaz se pensó que la situación en México cambiaría a favor de las clases marginadas. Los grandes Generales “revolucionarios” sobre todo los del grupo Sonora ocupan la silla presidencial, Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón son ejemplo de ello, al iniciar su enriquecimiento personal no importaron las condiciones económicas y sociales precarias de las clases sociales empobrecidas. Después de la gobernanza por parte de los generales comenzaron a llegar al poder los licenciados, el primero de ellos , Miguel Alemán, mal llamado el cachorro de la revolución, se ve convertido en un presidente a favor de los intereses de unas pocas familias mexicanas y extranjeras que como vampiros comienzan a succionar la riqueza nacional.
Pasado el tiempo, en 1943 se funda el Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación (SNTE) que al igual que “los revolucionarios” en poco tiempo sus líderes establecen alianzas con los gobiernos en turno ( corporativismo) para sacar raja personal más no gremial. No conformes con el manoseo corrupto de las cuotas de sus agremiados comenzaron a “ganar” cuotas políticas, ocupando así curules en ambas cámaras legislativas, presidencias municipales y demás.
Fue así, sobando la espalda del gobierno en turno, que la cúpula sindical se fue enriqueciendo y a la vez olvidándose de los trabajadores de la educación. Convirtiéndose además en cómplice de las corruptelas del poder ejecutivo y legislativo en la entrega de la riqueza nacional a unas cuántas familias mexicanas (32 en la actualidad) y a potencias extranjeras.
Recordemos el discurso que le fue entregado a Daniel Amador para que lo leyera en la cámara de senadores, discurso a favor de la mal llamada Reforma Educativa.
Con la capacidad de un camaleón, los dirigentes del SNTE, se han sabido alinear a los partidos políticos que han ocupado la silla presidencial, reflejando así la actitud camaleónica del SNTE. Saben que solo de esa manera pueden seguir gozando de los privilegios del poder, saben que solo así podrán seguir disfrutando de los más de 4 mil millones de pesos anuales que les entrega la clase trabajadora en forma de cuotas. Como todo camaleón han sido tricolores, blanquiazul y ahora guindas, no le importa la falta de moral y de convicciones, les importa solamente babear poder y succionar la economía de sus agremiados, muchos de ellos perdiendo su dignidad, sus valores y principios a cambio de migajas.
Ante este panorama se encuentran de frente los grupos disidentes, esos que mantienen su dignidad y que buscan una verdadera democracia.
En el caso particular de Sinaloa no solo se enfrenta a una dictadura fascista incrustada en la Sección 53, se enfrenta a todo el sistema sindical podrido a nivel nacional y a sus aliados como es el propio gobierno estatal e incrustada en él la Secretaría de Educación Pública y Cultura.
A pesar de ello la lucha transparente, sin violencia, democrática, con alto sentido de la moral y el bienestar general se mantiene firme. Algún día el monstruo opresor caerá como han caído a través de la historia grandes imperios. Algún día los que no quieren ver, verán, los que no quieren escuchar, escucharán, los que han vendido su dignidad, la recuperarán, los que voltean hacia un lado, verán de frente… algún día cada maestro y maestra será un orgullo para su familia.








