Washington, 30 de enero de 2026. El presidente Donald Trump anunció que su gobierno impondrá aranceles adicionales a todo producto proveniente de “cualquier país” que directa o indirectamente selle o proporcione petróleo a Cuba, medidas que han generado polémica y respuestas de líderes como el presidente de Colombia, mediante una orden ejecutiva firmada esta semana, en un momento en que la isla atraviesa una severa crisis energética tras la interrupción de suministros desde Venezuela a inicios de año.
La medida se sustenta en el argumento de que las políticas y acciones del gobierno cubano representan una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
¿Qué establece la orden ejecutiva?
El decreto dispone que quedará bajo la supervisión de los secretarios de Comercio (Howard Lutnick) y de Estado (Marco Rubio) la determinación de si algún país entrega petróleo a La Habana “por cualquier vía”, ya sea de manera directa o indirecta.
Una vez que se concluya que un país abastece petróleo a Cuba, se prevé una consulta con los titulares de Tesoro y de Seguridad Nacional, además de la Oficina del Representante Comercial, para fijar el arancel adicional correspondiente.
¿Por qué esta medida puede presionar a México?
La orden supondría una presión particular sobre México, dado que el gobierno mexicano ha mantenido una postura de solidaridad con Cuba y, en los últimos meses, ha operado como un respaldo energético para la isla.
En ese contexto, se reportó que Pemex habría enviado casi 20 mil barriles diarios de petróleo a Cuba entre enero y el 30 de septiembre de 2025, lo que colocaría a México en el radar de las nuevas disposiciones arancelarias.
¿Qué dijo Trump sobre la situación en Cuba?
Trump afirmó que Cuba atraviesa un declive del que “uno siente lástima”, y sostuvo que el país “no podrá sobrevivir”, al tiempo que reiteró su postura de que ya no se enviará más petróleo venezolano a la isla y que el gobierno cubano “está por caer”.
¿Qué implicaciones podría tener para Cuba?
Por ahora, no está claro el alcance real de la orden para la economía cubana. Sin embargo, la presión se refleja en la vida cotidiana: largas filas para cargar gasolina, escasez de combustibles y un sistema eléctrico vulnerable, en medio de un embargo que se ha mantenido durante décadas.








