Culiacán vivió una noche inolvidable con el concierto Flores de Amapa en el marco de la Feria del Libro Culiacán 2025, donde María Inés Ochoa, Regina Orozco, Alejandra Robles, Leiden, Nath Velasco y Fernanda Cuén (LAmenor) se unieron para celebrar la música sinaloense y el poder femenino.

Todas estuvieron acompañadas por la guitarra de Raúl Carrasco y la Banda sinaloense Granito de Oro de la UAS, quienes brindaron un respaldo musical impecable, respetando la esencia del repertorio tradicional y potenciando cada interpretación.


Inicio emotivo con clásicos que conectan con la tradición
La noche comenzó con “Melodías Inolvidables”, un instrumental de guitarra que dio la bienvenida a los asistentes, marcando la atmósfera de emoción que se mantuvo durante todo el concierto.
María Inés Ochoa abrió el repertorio vocal con “Canción Mixteca”, “El Otro México” y “La India Bonita”, temas que despertaron aplausos y primeras ovaciones, conectando de inmediato con la tradición sinaloense.

La combinación de la banda y la guitarra de Raúl Carrasco permitió que cada canción, desde las más suaves hasta las de ritmo más intenso, tuviera fuerza y elegancia, preparando al público para los momentos de mayor energía.

Nieves de Enero y Mi Gusto Es: la euforia del público

El primer punto álgido de la noche llegó con “El Huizachito”, interpretado por María Inés y LAmenor, que hizo vibrar a los asistentes desde las primeras notas. La energía continuó con “Hermosísimo Lucero”, donde LAmenor mantuvo al público completamente entregado, disfrutando de cada interpretación.

Pero la verdadera explosión de entusiasmo ocurrió con “Nieves de Enero”, interpretada por LAmenor, Leiden y Nath Velasco, un tema que fue coreado de principio a fin, generando aplausos prolongados, vítores y baile espontáneo en toda la Plazuela Obregón.


Minutos después, Regina Orozco prendió la plaza con “Mi Gusto Es”, uno de los momentos más celebrados de la noche, donde los asistentes se pusieron de pie, cantaron y se sumaron al ritmo de esta icónica melodía sinaloense, consolidando la energía colectiva que acompañó todo el concierto.

Colaboraciones que brillaron sobre el escenario
Uno de los pasajes más comentados fue la interpretación conjunta de Regina Orozco y Alejandra Robles en “El Sauce y la Palma”, cuya fuerza vocal y presencia escénica generó una conexión inmediata con el público, convirtiéndose en uno de los instantes más memorables de la noche.

Leiden y María Inés compartieron momentos emotivos con “Flor de Capomo” y “Dos Seres que se Aman”, mientras Alejandra Robles interpretó “Cuando Dos Almas”, sumando intensidad emocional y diversidad musical al espectáculo.

Los temas instrumentales, como “Blanca Esthela”, ofrecieron instantes de pausa elegante, mientras que piezas tradicionales como “La Entalladita” y “El Barzón” permitieron que el público se conectara con la riqueza del repertorio regional, reforzando la identidad sinaloense.

Cierre con broche de oro: El Sinaloense
El momento más esperado fue el encore con “El Sinaloense”, interpretado por todas las artistas junto a la banda. La Plazuela Obregón se convirtió en una pista de baile multitudinaria, donde el público coreó cada estrofa y celebró la fuerza y unidad del proyecto.

La noche concluyó con los instrumentales “Zopilote Remojado” y “Amigos de Mocorito”, dejando al público ovacionando de pie y con la certeza de haber vivido un espectáculo memorable.
Flores de Amapa: música, identidad y sororidad
La gira reafirmó que la música regional mexicana también es un espacio de mujeres, identidad y resistencia cultural. Cada tema, cada colaboración y cada interpretación reflejaron la fuerza de las artistas y el impacto de un proyecto que convierte la música en un acto de orgullo y sororidad.
La celebración continúa en Mazatlán, llevando la fuerza de estas voces femeninas y la riqueza de la tradición sinaloense a nuevos escenarios.








