Por Redacción | El Economista
3 de abril de 2025
En un movimiento sorpresivo y a contrarreloj, Tim Stokely, fundador de OnlyFans, y la Fundación HBAR, asociada con la red de criptomonedas Hedera, presentaron una oferta de última hora para adquirir TikTok de su empresa matriz, la china ByteDance. La propuesta fue enviada directamente a la Casa Blanca esta semana, apenas días antes del plazo impuesto por el gobierno de Estados Unidos para que la aplicación cambie de dueño o enfrente una prohibición nacional.
La oferta fue realizada por Zoop, la nueva empresa de Stokely, que se describe como una plataforma orientada a la familia y centrada en los creadores de contenido. De acuerdo con sus fundadores, la visión detrás de esta propuesta va más allá de un simple cambio de propiedad: buscan transformar la manera en la que se recompensa a los creadores digitales.
“No se trata solamente de comprar TikTok, sino de reimaginar cómo debe operar una plataforma social moderna, en la que tanto los creadores como sus comunidades se beneficien directamente del valor que generan”, declaró RJ Phillips, cofundador de Zoop.
La Fundación HBAR, por su parte, jugaría un papel clave en la infraestructura tecnológica y financiera de esta operación, a través de la red de criptomonedas Hedera. Esta alianza busca integrar modelos de gobernanza descentralizada y pagos basados en blockchain dentro del ecosistema de TikTok.
La oferta de Stokely y HBAR se suma a otras propuestas, incluyendo la del gigante Amazon, que también ha manifestado interés en adquirir TikTok, una de las plataformas sociales más populares entre los jóvenes en Estados Unidos, con más de 170 millones de usuarios en el país.
La presión sobre ByteDance para vender TikTok proviene de una ley estadounidense aprobada en 2024 con amplio respaldo bipartidista, bajo el argumento de preocupaciones de seguridad nacional. Las autoridades temen que el control chino sobre la plataforma pueda facilitar operaciones de influencia o recopilación de datos sensibles.
Sin embargo, los defensores de TikTok argumentan que prohibir la aplicación constituiría una violación a la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege la libertad de expresión y el acceso a medios de comunicación.
La fecha límite para que ByteDance concrete la venta es el próximo 5 de abril. En caso contrario, la empresa se enfrentaría a una prohibición nacional para operar TikTok en territorio estadounidense. La Casa Blanca, que actúa como un intermediario clave en estas negociaciones, está supervisando el proceso, con el vicepresidente JD Vance al frente de las conversaciones.
Mientras se intensifican las discusiones, el futuro de TikTok en Estados Unidos pende de un hilo, en medio de una batalla entre intereses tecnológicos, económicos y políticos de alcance global.