La amnesia de una nación: Norteamérica, migrantes y el precio de su grandeza

Por: Michelle Campoy

¿Quién es Estados Unidos de Norteamérica?

Estados Unidos se formó como un conglomerado de colonias británicas, complementadas por influencias españolas, francesas y holandesas. Desde el inicio, su población estuvo compuesta por europeos, pueblos indígenas y africanos traídos como esclavos. Esta diversidad cimentó una sociedad multicultural, aunque profundamente desigual.

La independencia en 1776 marcó el inicio de una nación que proclamó ideales de libertad y autodeterminación, excluyendo, paradójicamente, a mujeres, esclavos y pueblos originarios. Posteriormente, la expansión territorial desató conflictos internos, principalmente por la esclavitud, que derivaron en la Guerra Civil (1861-1865). Aunque la abolición de la esclavitud fue un avance, dejó heridas profundas que aún persisten en la estructura social.

La política del “Destino Manifiesto” justificó la expansión hacia el oeste, desplazando forzosamente a comunidades indígenas y destruyendo su cultura. Además, el siglo XIX trajo olas de inmigración europea y asiática, que aunque transformaron la demografía y economía, también enfrentaron discriminación sistemática. Los movimientos por los derechos civiles del siglo XX lograron avances, pero no erradicaron las desigualdades estructurales que afectan a afroamericanos, latinos y otras minorías.

Auténticos nativos norteamericanos

Debra Anne Haaland, de 60 años y quien es integrante de la comunidad Laguna Pueblo, fue elegida en 2018 como representante en el Congreso por el estado de Nuevo México, de donde es originaria. En el 2020 se convirtió en la primera nativa americana en dirigir la Secretaría de Interior de EEUU.

El sueño americano en la actualidad
La historia de inclusión y exclusión en Estados Unidos se refleja hoy en las políticas migratorias y discursos que impactan directamente a los migrantes, en particular a los hispanohablantes. Las propuestas de la administración de Donald Trump exacerban estas tensiones.
1. Nombramiento de Ronald Douglas Johnson
La designación de un ex miembro de la CIA como embajador en México refuerza un enfoque centrado en la seguridad nacional, asociando a México con el crimen y el narcotráfico. Esta narrativa perpetúa estigmas negativos y dificulta el fortalecimiento de relaciones diplomáticas.
2. Reformas migratorias selectivas y excluyentes
La propuesta de otorgar Green Cards automáticas a estudiantes internacionales prioriza el talento extranjero en sectores como tecnología y ciencia, pero ignora las contribuciones esenciales de trabajadores migrantes en agricultura, servicios y construcción.
Medidas restrictivas como deportaciones masivas, evaluaciones ideológicas y la eliminación del derecho a la ciudadanía por nacimiento polarizan a la sociedad y alimentan discursos xenófobos.
3. Impacto de los nuevos aranceles
Los aranceles propuestos contra México, Canadá y China afectarán las economías regionales, distorsionando la realidad de los flujos migratorios al culpar injustamente a países socios. Además, erosionan la confianza internacional y posicionan a Estados Unidos como un actor unilateral, más enfocado en imponer su voluntad que en fortalecer relaciones diplomáticas.

Estas políticas no solo deshumanizan a los migrantes, sino que también debilitan el tejido social de Estados Unidos. Ignorar las contribuciones esenciales de las comunidades hispanohablantes amenaza la cohesión cultural y económica del país.

Norteamérica ha construido su grandeza a partir de la diversidad y el trabajo de quienes ahora buscan excluir. Esta amnesia histórica desfigura los valores que alguna vez definieron a la nación y pone en riesgo su futuro como potencia multicultural.

Frente a este panorama, es claro que los problemas internos de Estados Unidos no se resolverán con aranceles ni fronteras cerradas. La verdadera tarea política radica en reconstruir su tejido social, reconociendo la interdependencia con las comunidades migrantes y sus aportes.

Si Norteamérica desea mantener su influencia global, debe enfrentar su propia hipocresía y abrazar su historia de diversidad como una fortaleza, no como una debilidad.

Para reflexionar…

  1. ¿Qué tan sostenible es depender de una nación cuya grandeza se ha construido a expensas de la exclusión y la explotación?
  1. ¿Qué enseña la “caída moral” de Estados Unidos sobre la fragilidad de los ídolos globales y cómo podríamos redefinir nuestra percepción de éxito como país?
  1. ¿Cómo debería México prepararse para fortalecer su economía interna y explorar relaciones comerciales con potencias emergentes?
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