El Patio del Ayuntamiento de Culiacán se llenó de recuerdos, voces y emoción durante la presentación del libro La memoria como trinchera, de Óscar Loza Ochoa, publicado por Ediciones CEDH.
La obra recuerda a Lourdes Martínez Huerta, universitaria, docente y militante desaparecida en 1975 durante la Guerra Sucia, y reúne relatos, poemas y testimonios que convierten la memoria en resistencia activa.

Voces que mantienen viva la memoria
La presentación abrió con la reflexión de Vladimir Cuitláhuac Ramírez Aldapa, quien describió a Lourdes no solo como una figura del pasado, sino como una presencia que sigue latiendo en cada testimonio reunido en el libro.

Recordó cómo los distintos colaboradores compartieron sus recuerdos, sentimientos y experiencias, creando un mosaico de voces que revive la ternura, la valentía y la pasión de Lourdes, y que demuestra que la memoria puede ser un acto de resistencia frente al olvido.
El hermano que transforma el dolor en palabra
Roberto Martínez Huerta, hermano de Lourdes, compartió con la audiencia su testimonio íntimo y social: desde su militancia democrática universitaria hasta la búsqueda constante de justicia.
Relató cómo la desaparición de su hermana y del bebé que llevaba consigo dejó un vacío que ninguna sentencia ha llenado, pero que el libro ayuda a mantener vivo.
“Detrás de cada nombre desaparecido hay una familia que resiste, una historia que persiste y un amor que nos extingue”, expresó con emoción palpable.

Experiencias y testimonios que dan voz a la historia
El evento incluyó la participación de Feliciano Castro, amigo de la familia, y García Medina, considerada hermana casi de sangre de Lourdes. También se destacaron los recuerdos de Joel Armenta, militante y amigo cercano, quien aportó un poema dedicado a Lourdes. Cada testimonio reforzó la idea de que recordar es un acto de resistencia frente a la impunidad y la represión histórica.
Óscar Loza Ochoa: la memoria como acción social
El autor y coordinador del libro, Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa, cerró la mesa destacando la importancia de la obra como documento histórico y herramienta de transformación social.

Señaló que la desaparición forzada es “el cáncer de nuestro tiempo” y que solo mediante la memoria colectiva, la participación ciudadana y la justicia es posible enfrentarla.
Un homenaje que trasciende el tiempo
La memoria como trinchera no es solo un libro: es un acto de resistencia, un puente entre el pasado y el presente, entre lo individual y lo colectivo. Al cumplirse 50 años de la desaparición de Lourdes Martínez Huerta, la obra recuerda que la memoria se mantiene viva gracias a las palabras de quienes no olvidan, a la solidaridad de quienes buscan justicia y al compromiso de quienes transforman el dolor en acción.









