México, segundo país con menor proporción de deuda a tasa fija: OCDE

La OCDE ubica a México como el segundo país con menor proporción de deuda a tasa fija. Advierte que la resiliencia de los mercados puede esconder riesgos.

México aparece como el segundo país de la OCDE con menor proporción de deuda a tasa fija, sólo detrás de Islandia. Es una fotografía que sorprende porque, en tiempos de incertidumbre, la tasa fija suele ser el “chaleco” que más gobiernos buscan abrocharse para no quedar expuestos a sobresaltos.

La OCDE lo dice sin rodeos en su nuevo Global Debt Report 2026: los mercados de deuda caminan en un terreno áspero, con tensiones geopolíticas, disputas comerciales y la amenaza de nuevos tropiezos macroeconómicos presionando un sistema que ya venía apretado.

Lo que revela el dato mexicano

El organismo señala que sólo en siete países la deuda a tasa fija está por debajo de 70%. México está en ese grupo: una décima parte de sus obligaciones está a tasa variable y 20% en bonos indexados a la inflación.

Dicho en sencillo: una parte relevante del costo financiero puede moverse con el entorno (tasas o inflación). Y cuando el entorno se pone bravo, el golpe llega rápido.

El mercado, por ahora, “le cree” más a algunos emergentes

Aun con el aumento global del endeudamiento, la OCDE registra que el mercado ha tenido una mejor percepción de ciertos países en desarrollo, visible en el ajuste de diferenciales frente a deuda en dólares. En 2025, esos diferenciales se comprimieron especialmente en Turquía (-57 pb), Brasil (-53 pb) y México (-44 pb).

La OCDE asocia esa tendencia, en buena medida, a recortes de tasas y, en México y Brasil, a planes de consolidación fiscal (reducir déficit a través de recorte del gasto como proporción de los ingresos).

Resiliencia… con grietas por debajo

El reporte reconoce que los mercados han mostrado resiliencia ante shocks recientes, incluso con déficits altos y rendimientos elevados. Pero advierte que esa estabilidad “de superficie” puede estar escondiendo cambios estructurales que vuelven a los mercados más vulnerables.

En el telón de fondo hay un factor que el propio entorno internacional vuelve a poner sobre la mesa: la inflación como riesgo para la deuda, sobre todo cuando la geopolítica empuja precios de energía y altera expectativas.


Línea del tiempo

  • 2022-2025: Suben tasas globales y se encarece el financiamiento de largo plazo; emisores acortan plazos y crecen riesgos de refinanciamiento.
  • 2025: Se ajustan diferenciales de emergentes; México registra una compresión de -44 puntos base.
  • 4 de marzo de 2026: La OCDE publica el Global Debt Report 2026 y coloca a México como segundo con menor proporción de deuda a tasa fija en la OCDE.
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