Seis horas de angustia documentadas en redes
El periodista sinaloense Martín Arellano Solorio falleció la madrugada del 5 de septiembre de 2025 en el Hospital General de Zona No. 3 del IMSS en Mazatlán, tras sufrir un infarto. Lo que hace trágico este caso es que Arellano documentó su propia odisea médica en tiempo real, dejando constancia de las fallas en la atención y la lentitud en la activación del protocolo de emergencia.
A través de seis mensajes en X (@Arellano_Mex), el periodista denunció que tras presentar síntomas claros de infarto alrededor de las 12:30 horas del jueves 4 de septiembre, no pudo recibir atención inmediata, ni mediante la aplicación del IMSS ni al acudir a la clínica. Su último mensaje, cerca de las 18:00 horas, reportaba que aún permanecía en espera, exponiendo la ineficiencia del sistema público de salud en situaciones críticas.
No hay aplicación de @Tu_IMSS y con código infarto @Claudiashein @zoerobledo
— Martín_Arellano (@Arellano_Mex) September 4, 2025
Desde mi pasillo.
— Martín_Arellano (@Arellano_Mex) September 4, 2025
Con calidad de urgente pic.twitter.com/iuQWHvVRHS
La versión del IMSS: atención especializada, pero tardía
El IMSS en Mazatlán afirmó que Martín Arellano recibió atención especializada y maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada tras presentar paradas cardiacas, así como ventilación mecánica, electrocardiogramas y estudios de laboratorio. Sin embargo, los hechos documentados por Arellano muestran que durante casi seis horas permaneció sin intervención efectiva, hasta que familiares y amigos confirmaron su muerte a las 02:25 horas del viernes 5 de septiembre.
Aunque el IMSS sostiene que el protocolo “Código Infarto” está vigente en Sinaloa y debería garantizar atención rápida a casos de infarto agudo, Martín Arellano denunció la ausencia de activación de este protocolo desde su ingreso, lo que evidencia un desfase entre los procedimientos teóricos y la atención real en el hospital.

Trayectoria y legado de un periodista crítico
Martín Arellano Solorio contaba con más de 20 años de experiencia periodística, reconocido por su cobertura crítica en Sinaloa y su defensa de la información independiente. Su labor incluyó investigaciones sobre plagio y cobertura de casos relevantes de derechos humanos, consolidando su reputación como periodista valiente y comprometido con la verdad. Tenía más de 50 años y estaba casado, aunque mantenía su vida personal fuera del ojo público.
La muerte de Arellano y el reflejo de un sistema fallido
El caso de Martín Arellano no solo es una tragedia individual, sino un reflejo de las fallas estructurales en la atención médica de emergencias en el IMSS. La documentación en tiempo real de su experiencia revela retrasos críticos, falta de protocolos operativos efectivos y deficiencia en la respuesta inmediata, incluso en situaciones donde cada minuto cuenta.
Esta tragedia plantea preguntas urgentes sobre la capacidad real del IMSS en Mazatlán para atender emergencias cardiovasculares, y la necesidad de revisar la implementación efectiva del Código Infarto para evitar que otras vidas se pierdan por demoras evitables.








