Ciudad de México.— Durante la discusión del dictamen de reformas a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas en la Cámara de Diputados, la diputada federal sinaloense Graciela Domínguez Nava destacó desde tribuna que esta iniciativa representa una transformación estructural que responde a una demanda histórica de la sociedad mexicana: terminar con décadas de corrupción, opacidad y discrecionalidad en el uso del gasto público.
La legisladora por el Distrito 01 de Sinaloa subrayó que estas reformas no se tratan de simples ajustes técnicos, sino de un rediseño profundo que fortalece la transparencia en tiempo real y coloca a la ciudadanía como vigilante activa del uso de los recursos públicos.
“Este no es un simple ajuste normativo. Es una verdadera transformación estructural que responde a una exigencia social: poner fin a décadas de corrupción, opacidad y discrecionalidad en el ejercicio del gasto público”, enfatizó Domínguez Nava.
Transparencia digital en tiempo real
Uno de los ejes centrales de las reformas es la digitalización total de los procesos de contratación pública, a través de una Plataforma Digital de Contrataciones Públicas. Este sistema permitirá a cualquier ciudadano consultar, en tiempo real, cada etapa de cada contrato, desde su planeación hasta su ejecución, lo que representa un salto cualitativo hacia una gestión pública más abierta y eficiente.
“No habrá más trámites opacos ni decisiones tras puertas cerradas. Cualquier ciudadano podrá dar seguimiento puntual a cada contrato. Eso es trazabilidad completa. Eso es transparencia en tiempo real”, subrayó la diputada.
De CompraNet a una plataforma moderna
Domínguez Nava también aclaró que la reforma no elimina CompraNet, sino que lo transforma y moderniza. Criticó el uso que se le dio a esta herramienta en sexenios anteriores, cuando, dijo, fue testigo pasivo de desfalcos y simulaciones.
“CompraNet ya no es suficiente; es un instrumento obsoleto. Mienten quienes digan que lo desaparecemos por falta de compromiso con la transparencia. Lo que buscamos es convertirlo en una herramienta viva, útil, que sirva al pueblo y no a la corrupción”, puntualizó.
Como ejemplo de los excesos del pasado, mencionó el sobrecosto de la Estela de Luz, donde se gastaron 230 millones de pesos adicionales, o los 9 mil millones de pesos desperdiciados en una barda en la fallida refinería de Hidalgo.
Limitar la discrecionalidad y fomentar la competencia
El dictamen propone reducir del 30% al 20% el margen para adjudicaciones directas y establecer límites más claros a las excepciones a licitaciones públicas. Además, se incorpora la figura de la oferta subsecuente de descuento, mecanismo que impulsa la competitividad y optimiza el uso de recursos públicos.
También se regulan con mayor firmeza las contrataciones entre entes públicos, para evitar que sirvan como simulaciones que beneficien a privados de forma indebida.
Casos emblemáticos: Sinaloa como ejemplo
Desde su experiencia como sinaloense, la diputada recordó obras públicas plagadas de retrasos y sobrecostos en su estado natal. Mencionó la supercarretera Mazatlán-Durango, iniciada en el 2000 y terminada en 2013 con un sobrecosto de 18 mil millones de pesos, así como obras hidráulicas inconclusas por años, como las presas Picachos y Santa María, que finalmente fueron impulsadas durante el actual gobierno federal.
Un marco legal para el México del futuro
Domínguez Nava concluyó su intervención haciendo un llamado al voto a favor del dictamen, asegurando que estas reformas dotan al país de un marco jurídico a la altura de los retos actuales, alineado con el espíritu de la Cuarta Transformación que hoy encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Apoyar este dictamen es cumplir con nuestra responsabilidad de legislar con ética y visión de futuro. Esta reforma cierra la puerta a la corrupción y abre el camino a la confianza del pueblo”, finalizó.