Sinaloa vivió conciertos inolvidables con Regina Orozco como invitada al proyecto Flores de Amapa, el proyecto liderado por María Inés Ochoa, que reunió a talentosas artistas como Alejandra Robles, Leiden, Nath Velasco y Fernanda Cuén “LAmenor”.
La cantante se mostró emocionada de formar parte de esta propuesta que celebra la música regional mexicana y la banda sinaloense, conectando con el público sinaloense de manera única.

La Plazuela Obregón en Culiacán, al igual que Los Mochis y Mazatlán, se llenó de energía y sororidad femenina gracias a la banda sinaloense Granito de Oro de la UAS y la guitarra de Raúl Carrasco, quienes acompañaron a todas las artistas y reforzaron la autenticidad del repertorio.
Cantar en Sinaloa y conexión con el público
Regina reflexionó sobre la experiencia de presentarse en Culiacán, una ciudad que ha vivido tiempos complicados de seguridad:
“Había gente, la gente cantó, la gente se rió… no sé cuánta gente se quedó ronca y eso es importante, porque eso es una descarga para todo lo que hemos vivido”.
La cantante destacó que, comparado con su visita anterior en donde se presento con la OSLA, el ambiente esta vez fue más amable y lleno de alegría:
“La gente estaba muy feliz y yo también. Con todas ellas (María Inés Ochoa, Alejandra Robles, Leiden, Nath Velasco y Fernanda Cuén ‘LAmenor’) fue hermosísimo”.

Talento local y compañeras en el escenario
Regina elogió el talento de LAmenor, participante del concierto:
“Qué bozarrón tiene, qué bárbara… Me encantaría conocer más talento local”.
También resaltó la calidad de los músicos que acompañaron el proyecto, incluyendo a la banda de UAS y a Raúl Carrasco en la guitarra, quienes aportaron fuerza y autenticidad a cada interpretación.
Comida sinaloense
La cantante compartió con humor su experiencia gastronómica durante la visita:
“Estaba aterrada con que no me cerrara el vestido, pero ahorita ya quiero ceviche y tacos de carne asada. Todo estuvo delicioso”.
Estos comentarios reflejan su espontaneidad y la conexión con la cultura local más allá de la música.

Entre el escenario y el hogar
Entre conciertos y grabaciones de series, Regina Orozco reflexiona sobre el ritmo intenso de su vida profesional y personal.
“Sigo con concierto, estoy haciendo dos series. Se me juntó en estos meses todo y en enero voy a estar picándome el ojo. ¿Y ahora qué hago?”, confesó, mostrando con humor cómo combina múltiples proyectos a la vez.
En medio de tanto trabajo, sus perros se han convertido en su refugio, brindándole calma y compañía. Pero no solo eso: como abuela, también busca dedicar tiempo a su hija y a su nieta, sus pequeñas fuentes de alegría y equilibrio.
“Soy abuela, y quiero estar lo más posible con esta belleza (mostrando su fondo de pantalla de su celular) , mi hija y mi nieta… y mis 10 perros”, dijo.
Para Regina, la música es pasión y entrega, pero la vida cotidiana y la familia son el sostén que le permite enfrentar los retos y mantener el corazón firme frente a cualquier adversidad.
Su mensaje combina la fuerza de la música con la importancia de la vida familiar y cotidiana como refugio frente a los retos.
Disfrutar cada momento sobre el escenario
Finalmente, Regina destacó la importancia de transmitir energía y pasión durante cada presentación:
“Trato de disfrutar siempre que estoy arriba; si no lo disfruto yo, la gente tampoco”.

Culiacán: música como refugio
La participación de Regina Orozco en Flores de Amapa dejó claro que la música y el arte son espacios de celebración, resistencia y sororidad femenina. Para ella, cantar en Culiacán fue mucho más que un espectáculo: fue una catarsis colectiva que conectó a artistas y público en una noche memorable.








