Rock en Sinaloa: Un camino duro para la supervivencia

Rock en Sinaloa

Por: Danilo Bossal

En un mundo donde la música va cambiando rápidamente, adaptándose a las nuevas tecnologías y los contextos políticos y culturales parecen no ser muy alentadores, hacer música tampoco parece muy esperanzador.

Las productoras están más preocupadas por la individualidad que por lidiar con cuatro o cinco egos a los cuales hay que mantener y domesticar con dinero. Es más fácil producirte en casa tú solo con tu Pc gamer que tener que pagarle a un estudio para que haga una maqueta a tu capricho, es más fácil también piratear un programa de edición de audio e ir subiendo poco a poco en spotify tus tracks que lidiar con el ego de un productor y sus altos costos.

La industria y las plataformas digitales, están conscientes de las necesidades y exigencias de los usuarios, están atentos a la necesidad inmediata de fama y reconocimiento, se provechan de ello y ven como un negocio macabro sacar a más “Macarios Martinez” del anonimato, en su defecto, firmar también a muchas “Yeris Muas” que tengan seguidores que vayan a consumir sus productos.

Por eso, y muchas cosas más, tener una banda de rock en estos días es un acto de amor al género, pero más de rebeldía, puesto que tienen en contra todo ese aparato de marketing para el posicionamiento de los proyectos y luchar de igual a igual contra el fenómeno de “Los corridos tumbados” es una tarea titánica y símbolo de rebeldía.

De un tiempo para acá ha surgido la pregunta: ¿Qué le falta al rock para que vuelva a ser lo que era antes? Algunos dicen que espacios, otros dicen que liderazgos que inspiren; como Lennon, Jim Morrison y Freddy Mercury, otros, dicen que el rock ya murió y que lo poco que queda ha tenido que mezclarse con el regional mexicano para tener relevancia, y con ello, poder monetizar de manera independiente, otros, en completo desánimo y con mucha honestidad, afirman que el rock dejó de tener poder por el exceso de bandas tributos, que la desesperación de muchos músicos porque se les pagara por tocar hizo que el mercado se llenara de bandas que aprovecharon la nostalgia como fenómeno de consumo.

Otros; que entre ellos estoy yo, creemos que el rock nunca se ha ido, solo que los grandes focos mediáticos dejaron de darle relevancia y que solo logran mantenerse en el juego los que tienen una propuesta estética, original, y que ofrecen un show digno de consumo, lo que se necesita en el fondo es la profesionalización de los proyectos.

Para tocar en festivales o pagarles a los artistas, se necesita que las bandas estén dadas de alta en hacienda, que sus servicios sean deducibles de impuestos, que tengan Press kit, que cuenten con un folder de requerimientos técnicos para tocar, discos grabados, material de audio y vídeo en plataformas digitales, contar con trayectoria comprobable, y sobre todo, tener buenos números en todas las redes sociales, de eso se encargan muchas productoras y promotoras, de tener en línea los procesos técnicos y burocráticos de una banda, que los artistas solo se dediquen a lo creativo, y eso es lo ideal, pero, y los que no tienen una promotora y productora que haga todo eso ¿Cómo le hacen? O mínimo ¿Sabrán todo esto?

Ahí no acaba, en cuanto a tener a línea su instrumento, tocar con metrónomo, tener disciplina y cumplir con los horarios establecidos en los estudios y en las tocadas, que no se conformen con que les paguen la borrachera de la noche, que busquen la profesionalización de manera orgánica y no solo en palabras, hacer colaboraciones con otros proyectos, mantenerse relevantes en redes, y estar en comunicación directa con sus seguidores, y súmale un largo etcétera de exigencias que no están dispuestos a cumplir.

Si lo planteamos de esta forma, el mensaje es claro y directo es: Al rock lo que le ha faltado es profesionalización y disciplina.

Si, los rockstars del pasado llevaban una vida de excesos y de lujos, pero tocaban con una pulcritud increíble, eran disciplinados, veían el proyecto como una trabajo y no como un hobbie, vivían el rock, se creían lo que cantaban. Lo que yo veo hoy en día en los jóvenes, en muchos rockeros de hoy, es banalidad, solo pose, esperan que la música les resuelva sus inseguridades, creen que por tocar en una banda se ven geniales y les va a conseguir la noviecita que tanto anhelan.

No, en gran parte que no haya rock es culpa de los mismos rockeros, porque si antes había espacios para escuchar rock era porque los espacios no perdían con ellos, cubrían los gastos operativos con un par de eventos o a veces con solo uno. Los espacios también pagan luz, agua y nóminas, necesitan consumo para poder subsistir, el rock dejó de ser redituable porque dejaron de ser atractivos, ahora esos espacios solo viven de la nostalgia, solo hay tributos a lo que fue el rock, más no el rock que hay ahora.

Los rockeros de hoy no ofrecen performance, ahí están parados nomas tocando, sin moverse, sin generar emoción alguna. Les recuerdo rockeros, el que consume música va a consumir emociones, no va a verte tocar por bonito o por bonita, se necesita estilo, narrativa, buenas letras, provocación, actuación y sentido estético, buenos atuendos y buen sonido.

Tampoco se trata de buscar culpables, es el ego del artista el que mata al arte, pero si pudiera señalar el talón de Aquiles de los proyectos musicales, estoy muy seguro que es ese. Por eso la industria cambió, se dieron cuenta de todas esas carencias y apostaron por artistas que si emocionan, que si son redituables, que tienen un público cautivo, lamentablemente, el rock está en crisis porque no hay propuestas artísticas, irreverentes, provocadoras, letras poderosas, pasajes melódicos creativos y pegajosos.

¿Qué hay que hacer? Hagamos que volteen a vernos, seamos rockeros, provoquemos al status quo con nuestras letras, que nuestro estilo sea digno de ser imitado, porque quieras o no, estar frente a un micrófono y muchos ojos requiere que seas digno de admirar e imitar, que te escuchen y deseen tomar una guitarra y ser como tú. Todos empezamos admirando a alguien ¿Tú proyecto es digno de admirar e imitar? ¿Estás a la altura de lo que se requiere para vivir de tu proyecto musical?

Al gobierno no le ha interesado nunca apoyarte, históricamente el enemigo de las estructuras ha sido el rock, la música es un crítico de su manera de hacer política ¿Por qué financiarían algo que los golpea? Conviértete en gestor, genera tocadas, cobra lo digno y lo justo, has alianza con otros músicos, crea tus propios foros, la escena nunca ha dependido del gobierno ¿Por qué ahora sí?

Claro, por un asunto de arte y cultura deberían apoyar a las expresiones de todo tipo, entonces, presiónalos, ve a los institutos de cultura y pídeles que te apoyen con oportunidades para tocar, exige que tomen en cuenta a tu banda y que te dejen conectar tu guitarra en la calle y hacer ruido. Toma los espacios, son tuyos, si los demás hacen ruido con sus trocas ¿Por qué tú no puedes hacer ruido con buena música?

Hagamos que el rock suceda, pero para eso, se necesita comunidad, no promotores caimanes que se lleven todo el crédito de las tocadas. “Yo estoy salvando a la escena” ¡Tú no estás salvado nada caimán! Quienes hacen arte dan libertad y punto.

Pongámosle fin a los prejuicios y hagamos comunidad para volver a tener relevancia.

Busquemos la profesionalización de la música.

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