Ciudad de México, 12 de diciembre de 2024.- El Senado de la República aprobó con 110 votos a favor, 5 en contra y 2 abstenciones, una reforma constitucional que prohíbe la producción, distribución y comercialización de vapeadores y drogas sintéticas como el fentanilo, y la remitió a los congresos de los estados para su discusión y continuación del proceso legislativo.
El debate sobre la reforma generó controversia entre los legisladores. Aunque solo los senadores del Movimiento Ciudadano (MC) votaron en contra, tanto PRI como PAN, que apoyaron la reforma en términos generales, trataron de modificar la redacción en lo particular. Propusieron cambiar la prohibición por una regulación y argumentaron que equiparar el consumo de cigarrillos electrónicos con el de sustancias como el fentanilo es un exceso que atenta contra la libertad de elección. En respuesta, legisladores de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) acusaron a la oposición de defender los intereses de las grandes tabacaleras.
El senador Enrique Inzunza, de Morena, defendió la reforma al señalar que busca atender problemas urgentes relacionados con el uso de cigarrillos electrónicos, vapeadores y drogas sintéticas, especialmente entre los adolescentes. Destacó que la proliferación de estos dispositivos y el aumento en el consumo de sustancias como el fentanilo han causado una crisis de salud y seguridad pública, particularmente en su estado natal, Sinaloa.
La senadora Margarita Valdez, quien en la pasada legislatura impulsó una reforma para evitar la venta de cigarrillos electrónicos, recordó que a pesar del cabildeo en contra de esa reforma, la Suprema Corte de Justicia la echó abajo por considerar que afectaba el libre comercio. Por su parte, Julieta Andrea Ramírez, senadora de Morena, criticó a la oposición por intentar defender lo que calificó de “narrativa hipócrita de defensa de las libertades individuales”, y señaló que en realidad estaban protegiendo los intereses de la industria tabacalera.
En su intervención, el senador Ricardo Anaya, del PAN, calificó como “una aberración” que se prohíba en la Constitución una droga específica como el fentanilo, sin abordar otras sustancias como la cocaína, e instó a cambiar la palabra “prohibición” por “regulación” para generar una legislación más responsable y útil para el país.
Por su parte, la senadora de MC, Alejandra Barrales, también votó en contra de la reforma y cuestionó a Morena por romper con el principio de “prohibido prohibir” que había sido uno de los pilares del primer gobierno de izquierda en México.
La senadora Margarita Valdez subrayó que según datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), cerca de un millón de adolescentes en México han probado los cigarrillos electrónicos y 160,000 los consumen regularmente, lo que representa un grave riesgo para su salud, ya que el uso de estos dispositivos puede causar cáncer.
La reforma propone adicionar un párrafo al artículo 4 de la Constitución para establecer sanciones legales contra la producción, distribución y comercialización de vapeadores, cigarrillos electrónicos y sustancias tóxicas no autorizadas, como el fentanilo. También se agrega un párrafo al artículo 5 para limitar las actividades comerciales relacionadas con estas sustancias y dispositivos en contravención a la ley.
Con esta aprobación, el Senado da un paso hacia la modificación de la Carta Magna para proteger la salud pública y combatir la creciente crisis de salud y seguridad relacionada con el consumo de estas sustancias.