Culiacán, Sinaloa, 21 de agosto de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó este jueves la situación financiera de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y fijó como meta cerrar el 2030 con una deuda de 77 mil millones de dólares, asegurando que gran parte de los problemas son herencia de los gobiernos neoliberales.
La deuda heredada del pasado
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que la deuda de Pemex “es una herencia del periodo neoliberal”, marcada por decisiones que incrementaron importaciones y redujeron la producción petrolera.
Según cifras oficiales, de 2007 a 2012, durante la presidencia de Felipe Calderón, la deuda pasó de 46 mil mdd a 60 mil mdd. Bajo Enrique Peña Nieto se alcanzaron los 105 mil mdd, pese a supuestos avances en el sector.
“Se incrementó la importación, disminuyó la producción y exploración, y se entregaron bloques de territorio a empresas extranjeras”, subrayó la mandataria.
Reducción progresiva bajo el actual gobierno
Con la administración de Andrés Manuel López Obrador, la deuda se redujo en 32 mil mdd, totalizando 90 mil mdd. Sheinbaum informó que cerrará su sexenio con 88.8 mil mdd, con la meta de llegar a 77.3 mil mdd para 2030.
“El problema de una deuda de este tamaño es que hay que pagar capital e intereses cada año. Este 2025, por ejemplo, vencía un pago de 300 mil millones de pesos, pero Hacienda logró una operación que lo redujo significativamente”, explicó.
Pemex rentable, pero con retos estructurales
La presidenta afirmó que Pemex sigue siendo rentable, generando 1.6 billones de pesos al erario por ingresos petroleros, pero que gran parte se destina a deuda, mantenimiento y exploración.
“Tenemos ocho refinerías, antes eran seis, garantizando que la mayor parte de gasolina y diésel se produce en México. Además, estamos avanzando en fertilizantes y petroquímica; una planta que llevaba años parada ya está operando y se invertirá para maximizar su capacidad”, destacó.
Responsables del desorden financiero
Sheinbaum señaló que entre los responsables de la acumulación de deuda están exdirectores como Emilio Ricardo Lozoya Austin y otros funcionarios de administraciones pasadas.
“El problema no es Pemex en sí, sino la deuda que se adquirió y la necesidad de invertir en exploración y producción mientras se pagan compromisos heredados”, concluyó.








