Un encuentro decisivo en Palacio Nacional
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo este miércoles una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en Palacio Nacional. El encuentro derivó en un nuevo programa de cooperación bilateral en seguridad, enfocado en el combate a los cárteles de las drogas, la reducción de flujos migratorios irregulares y la protección de la frontera compartida.

Principios rectores del acuerdo
En un comunicado conjunto, ambos gobiernos destacaron que la relación de seguridad se conducirá bajo principios de reciprocidad, respeto a la soberanía, confianza mutua y responsabilidad compartida. La meta principal será desmantelar al crimen organizado transnacional y cortar las cadenas del tráfico de drogas sintéticas, armas y dinero ilícito.
Acciones inmediatas contra el crimen organizado
México y Estados Unidos anunciaron la creación de un grupo de implementación de alto nivel, responsable de coordinar y dar seguimiento a los compromisos bilaterales. Entre las medidas acordadas se incluyen:
- Eliminación de túneles fronterizos clandestinos.
- Refuerzo de inspecciones y procesos judiciales.
- Estrategias conjuntas para frenar el flujo de armas.
- Acciones contra el robo de combustible y lavado de dinero.
- Campañas preventivas para alertar sobre los riesgos del consumo de fentanilo.
Rubio: “Los cárteles son narcoterroristas”
En conferencia de prensa, Marco Rubio calificó a los cárteles como “grupos narcoterroristas que amenazan la paz y la estabilidad mundial” y reconoció las medidas implementadas por la administración mexicana, entre ellas el traslado de 55 integrantes de la delincuencia organizada a Estados Unidos para ser procesados en cortes estadounidenses.
“Los cárteles son una amenaza tanto para México como para Estados Unidos. Tiene toda la lógica que trabajemos en conjunto. Nunca antes habíamos tenido un nivel de cooperación tan cercano”, afirmó Rubio.
Migración: cifras a la baja
Uno de los puntos destacados del encuentro fue la migración irregular, donde Rubio aseguró que las cifras han disminuido a niveles históricos gracias al trabajo conjunto. Aseguró que este tipo de flujos “no beneficia ni a México ni a Estados Unidos” y subrayó la necesidad de que su propio país refuerce también el combate al tráfico de armas.
México: cooperación sin subordinación
El canciller Juan Ramón de la Fuente puntualizó que la cooperación se basa en una premisa clara: trabajo coordinado, pero sin subordinación. Explicó que el grupo bilateral dará continuidad a operativos y estrategias enfocadas en intercambio de inteligencia, capacitación, detenciones de generadores de violencia y seguridad fronteriza.
“Este entendimiento se construye sobre el respeto irrestricto a la soberanía y la reciprocidad. Ya hemos logrado avances en la reducción del tráfico de fentanilo y en la consolidación de una frontera más segura”, señaló.
Otros temas abordados
Además de la agenda de seguridad, Sheinbaum planteó tres asuntos clave:
- La situación de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.
- El cierre de la frontera al ganado mexicano por la plaga del gusano barrenador.
- El impacto de las nuevas políticas arancelarias estadounidenses en el comercio bilateral.
En la reunión participaron también Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; Omar García Harfuch, secretario de Seguridad; Roberto Velasco, jefe de la Unidad para América del Norte; y Sergio Salomón, titular del Instituto Nacional de Migración.

Un frente común en construcción
El acuerdo marca el inicio de una nueva etapa de cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos. Ambos países coinciden en que la lucha contra el crimen organizado, el combate al tráfico de drogas y armas, y la atención integral a la migración requieren acciones conjuntas y corresponsabilidad.
Con este entendimiento, Sheinbaum y Rubio enviaron un mensaje firme: la seguridad en la región se defiende mejor con unidad, coordinación y respeto mutuo.








