Diversidad Política | Siempre hay zánganos en el panal 

Zánganos en el panal

Por Alejandro Castro 

Con la llegada de la 4T al poder, tanto nacional como a niveles estatales y municipales, se abrió un pequeño espacio de luz para las poblaciones minoritarias por su condición sexo-genérica. El discurso de este nuevo gobierno prometió hacer llegar los derechos en igualdad de condiciones, de manera correcta y ágil. 

Yo mismo fui testigo de las reformas en materia de paridad en todo, matrimonio igualitario y del inicio de esfuerzos para generar el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo durante la legislatura 63 del Congreso de Sinaloa. 

Era la famosa Izquierda Mexicana que había estado mucho tiempo en la capital del país y que ahora nos abría horizontes a los demás estados.

Para el 2021 se dio un avance importante en cuanto a representación y visibilidad LGBTIQ+. En Sinaloa se tuvo la primera acción afirmativa en el Congreso local. Durante la presidencia del dip. Feliciano Castro llegaron reformas importantes sobre el respeto a la identidad trans, la prohibición de las terapias de conversión y una avalancha de reformas en pro de la población LGBTIQ+.

Estas promesas cumplidas nos daban esperanza en la ruta de esta nueva etapa en los derechos humanos.

Hasta aquí todo pintaba bien, pero hay personajes dentro de este movimiento de transformación que se han empeñado en volverlo un coto de poder y que sienten que pueden usar la estructura de gobierno para sus fines personales y almendrentar a sus detractores, utilizando herramientas legales y judiciales que mantiene a raya a quienes piensan diferente. A golpe de órdenes de restricción, demandas y artilugios legales han querido que las voces se callen y no critiquen el trabajo mal hecho, las omisiones o la simulación.

Esos personajes políticos no nos representan como población LGBTIQ+; no están velando por nuestros intereses y solo nos usan para sus acarreos y las fotos de sus redes sociales. 

Debemos poner atención a esos perfiles políticos que demeritan el trabajo de los colectivos y las asociaciones civiles para etiquetar como propio el trabajo colectivo. 

También es importante alzar la voz. Nuestra voz ha abierto puertas y ha servido para defendernos muchas veces. No permitamos que esos falsos activistas, ahora metidos en la política y con cargos públicos o de elección popular, nos almendrenten, nos callen o nos amenacen usando de manera facciosa el poder y las herramientas legaloides.

Revisemos muy bien por quién vamos a votar. No permitamos que esas personas sigan ocupando lugares donde no aportan, dejan el trabajo tirado y se convierten en un lastre para el avance de nuestro movimiento. 

Ánimo, Emma, somos muchos los que estamos contigo.

Ofrezco este espacio, que me prestan, para el derecho de réplica, para que puedan defender sus puntos y posiciones. 

Escríbanme, yo los leo.

Alejandro Castro Osuna

FB: Alejandro Castro Osuna

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Alejandro Castro es originario de Mazatlán y parte de la generación millennial, estudió Turismo en la UdeO y más tarde una maestría en Ciencias Sociales en la UAS. Ha combinado la docencia universitaria con la investigación y la capacitación, además de desempeñarse en distintos espacios públicos: fue secretario técnico de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Sinaloa, secretario particular en la SEPyC y coordinador de proyectos estratégicos en su ciudad natal.

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