El Gobierno de Sinaloa, a través de la Secretaría de Obras Públicas, refuerza las labores de bacheo y mantenimiento en las carreteras estatales, garantizando la movilidad y seguridad de los ciudadanos en un periodo crítico de lluvias.
Según el secretario de Obras, Raúl Montero Zamudio, la atención se centra principalmente en la autopista Benito Juárez y las carreteras alimentadoras, mientras que las carreteras federales son atendidas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Esta coordinación permite que los tramos más afectados por las lluvias reciban atención inmediata, evitando riesgos a conductores y transportistas.

Coordinación con municipios y respuesta a emergencias
El mantenimiento no solo depende de la Secretaría de Obras, sino que también involucra a los municipios, que solicitan maquinaria y materiales para atender baches y socavones en sus demarcaciones.
“Tenemos buena coordinación con todos los municipios y con la SICT para garantizar que cada punto crítico reciba la atención necesaria”, señaló Montero Zamudio.
Esto incluye casos recientes como el derrumbe en la carretera de Badiraguato a Parral o los tramos dañados de la carretera costera, donde brigadas permanentes trabajan para mitigar las afectaciones mientras persisten las lluvias.

Estrategia frente a la temporada de lluvias
Durante la temporada de lluvias, la prioridad del Gobierno estatal es rellenar y estabilizar los tramos más afectados, de manera que, una vez que el clima lo permita, se puedan ejecutar obras definitivas y de mayor alcance. Montero Zamudio explicó que este método permite que los trabajos sean más efectivos, reduciendo riesgos y garantizando que las carreteras estén en condiciones óptimas para la circulación.
Además, esta estrategia permite atender de manera constante los puntos vulnerables, evitando que los daños se acumulen y afecten la conectividad de todo el estado.
Compromiso con la seguridad vial en Sinaloa
El Gobierno de Sinaloa reitera su compromiso con la seguridad de los ciudadanos y la movilidad en todo el territorio estatal, reforzando la atención en carreteras estatales y alimentadoras, así como coordinándose con instancias federales y municipales.
Las brigadas de mantenimiento trabajan de manera constante para asegurar que los tramos críticos sean transitables, demostrando que la atención a la infraestructura vial es una prioridad, incluso frente a las inclemencias del clima.








