Culiacán, Sinaloa.— La llamada “reingeniería” en la Universidad Autónoma de Sinaloa comenzó a sentirse directamente en el bolsillo de trabajadores activos y jubilados. Con el pago de la primera quincena del año, universitarios denunciaron descuentos que van desde cientos hasta más de 7 mil pesos, sin información clara, consentimiento previo ni explicaciones convincentes.
Las inconformidades se multiplicaron en redes sociales, particularmente en espacios críticos al actual rumbo de la universidad. Los testimonios coinciden en una sensación generalizada: sorpresa, enojo e incertidumbre.
“Soy jubilado de la UAS, PITIC ‘C’ con doctorado y me descontaron 7,500 pesos por quincena”.
“Me descontaron 2,000 pesos, entré a trabajar en el 94 y no alcancé pensión del seguro. Es muy injusto”.
“A mí me quitaron el 20% del salario, 3,200 pesos”.
“Soy TATC Asociado A, jubilada. Me descontaron 1,685 pesos, es un abuso”.
Reclaman como ilegal e injusta la reingeniaría.
Más allá de los montos, el reclamo central es la forma. Aunque existió una consulta universitaria los trabajadores siguen señalando que los descuentos fueron aplicados de manera unilateral, aunque existió una consulta, bajo el concepto de “aportación”, pero sin que existiera firma, autorización individual ni información previa, lo que para muchos roza lo ilegal.
Algunos señalan que los recortes se hicieron sobre el salario bruto, incluyendo antigüedad, lo que incrementó el impacto real en el ingreso quincenal.
“¿Por qué lo descontaron del salario bruto y con todo y la antigüedad? ¡Debió ser del neto!”, reclamó una trabajadora activa.
Uno de los elementos que más indignación ha generado es que los descuentos no distinguieron entre trabajadores activos, jubilados, ni entre quienes apoyan o no a la actual administración universitaria.
“Hasta los que apoyan al rector lo están padeciendo”, escribió un trabajador.
“Nadie defiende a los trabajadores, esto duele… dueles UAS, dueles México”.
La reingeniería, presentada como una medida administrativa, terminó traduciéndose en una reducción directa del salario, en un contexto donde muchas familias ya enfrentan compromisos económicos fuertes.








