El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó anoche en sus redes sociales una imagen de él mismo con un pie de foto que lo identifica como “presidente interino de Venezuela”, además de señalar su cargo como 45 y 47 presidente de Estados Unidos, el último de los cuales asumió el 20 de enero de 2025.
La publicación generó controversia inmediata en redes sociales y en el ámbito político internacional, al no existir reconocimiento legal o diplomático que respalde dicha autoatribución.
Declaraciones sobre Cuba y migración
Previo a la publicación, Trump aseguró —sin ofrecer mayores precisiones— que su gobierno mantiene conversaciones con Cuba y que “muy pronto” se conocerán resultados. Indicó que uno de los grupos a los que busca proteger son las personas que salieron de Cuba bajo presión o de manera forzada y que actualmente son ciudadanos destacados de Estados Unidos.
Comentarios sobre Venezuela y Delcy Rodríguez
En declaraciones realizadas a bordo del avión presidencial, Trump afirmó que su administración está trabajando bien con el liderazgo venezolano y señaló que mantiene una relación positiva con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
“Venezuela está funcionando realmente bien. Estamos trabajando muy bien con el liderazgo”, afirmó. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de reunirse con Rodríguez, respondió: “En algún punto lo haré”.
La postura del gobierno venezolano
Horas antes, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que uno de los objetivos centrales de su administración es preservar el poder político de la revolución bolivariana, luego de la incursión militar estadounidense y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, ocurrido hace una semana.
“La revolución bolivariana, si no está en el poder político, el destino de este país y de su pueblo, especialmente de los más vulnerables, puede verse retorcido y traicionado”, expresó Rodríguez en un mensaje difundido en redes sociales.
Un gesto que incrementa la tensión
La autodenominación de Trump como “presidente interino de Venezuela” se produce en un contexto de alta tensión regional y reconfiguración política en Caracas. Aunque la publicación ha tenido amplia difusión, carece de validez jurídica y reconocimiento internacional, por lo que analistas consideran que se trata de un gesto político y mediático con efectos simbólicos más que institucion








