Ciudad de México.— TV Azteca, parte de Grupo Salinas, anunció que sus accionistas aprobaron solicitar un concurso mercantil voluntario con el objetivo de reorganizar su operación y estructura financiera ante la presión de acreedores y adeudos fiscales.
La empresa explicó que la decisión responde a un entorno complejo marcado por la transformación de la industria televisiva, la caída de ingresos publicitarios tras la digitalización, los efectos económicos de la pandemia y litigios con bonistas en Estados Unidos, además de compromisos fiscales en México.
El director general de la televisora, Rafael Rodríguez Sánchez, calificó el concurso mercantil como una “herramienta de última instancia” para preservar el valor de la compañía y garantizar la continuidad operativa mientras se ordenan sus pasivos.
Deuda con bonistas y litigio en Nueva York
La televisora enfrenta un juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por el impago de bonos emitidos en 2017 por 400 millones de dólares, los cuales dejó de cubrir en 2020. Con intereses y sobrecargos, la deuda se acerca a 600 millones de dólares, según documentos judiciales.
El juez Paul G. Gardephe ordenó a la empresa responder formalmente a la solicitud de juicio sumario promovida por acreedores encabezados por The Bank of New York Mellon.
Presión fiscal y pagos al SAT
En México, el conflicto fiscal también ha sido determinante. En noviembre pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó recursos legales de empresas del grupo relacionados con créditos fiscales.
En enero, el corporativo informó que alcanzó un acuerdo para pagar más de 32 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT), aunque la autoridad precisó que el pago se realizará en parcialidades hasta mediados de 2027.
Crisis estructural en la televisión
Tv Azteca reconoció que la industria enfrenta transformaciones profundas por la migración de audiencias al entorno digital. La empresa no publica estados financieros completos desde 2022, en medio del litigio con bonistas.
El concurso mercantil permitirá que un juez supervise el proceso de reestructura, lo que podría implicar la suspensión ordenada de pagos mientras se negocia con acreedores.








