Por Jonatan Azbat Carrillo
El Ulama, el juego prehispánico en Sinaloa, podría dejar de ser únicamente una práctica de exhibición cultural para convertirse en parte formal de la enseñanza en educación básica. Así lo plantea la diputada federal Graciela Domínguez Nava, quien presentó una iniciativa de reforma a la Ley General de Educación y a la Ley General de Cultura Física y Deporte.

La propuesta fue registrada el pasado 10 de febrero y actualmente se encuentra en análisis en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados.
La propuesta: que el Ulama forme parte de la educación básica
La iniciativa plantea incorporar los juegos y deportes autóctonos dentro del modelo de enseñanza de la educación básica, en concordancia con la Nueva Escuela Mexicana, que promueve la inclusión de los saberes comunitarios.
“La intención es que los deportes y juegos autóctonos sean considerados como parte de los saberes, los aprendizajes y las enseñanzas que tienen que llevar las niñas y los niños en educación básica”, explicó la legisladora.

En el caso de Sinaloa, esto significaría que el Ulama sea enseñado no solo como referencia histórica, sino como práctica activa dentro de las clases de educación física.
“Así como se les enseña la historia del fútbol, del béisbol o del básquetbol, también que se les enseñe la historia de los deportes autóctonos según su región”, puntualizó.
La diputada aclaró que no se trata de imponer un deporte en todo el país, sino de respetar la identidad regional, la ley se tropicaliza.
“Tampoco se trata de imponer aquí en Sinaloa un deporte autóctono que no corresponde a nuestra historia. Aquí en Sinaloa es el Ulama”.
De espectáculo turístico a práctica viva
Actualmente, el Ulama suele presentarse en fechas conmemorativas o eventos turísticos, lo que, según colectivos que han impulsado su rescate, limita su permanencia generacional.
Domínguez Nava señaló que el objetivo es evitar que el juego quede reducido a exhibiciones ocasionales.
“Que no solamente quede como cuando hay un evento del Día Nacional de las Lenguas Indígenas y se mete en el programa la presentación del Ulama; que no solamente sea de exhibición al turista”.
La reforma no contempla la contratación obligatoria de practicantes tradicionales en todas las escuelas, pero sí abre la posibilidad de que exista capacitación y vinculación con quienes han preservado el juego durante generaciones.
“Seguramente la Secretaría de Educación Pública se verá obligada a establecer seminarios y cursos de capacitación, y toda esta población que ha hecho un esfuerzo propio por conservar este deporte se va a ver involucrada necesariamente”, sostuvo.
Rescate del Ulama y dignificación de los pueblos indígenas
La diputada enfatizó que esta iniciativa no es solo deportiva, sino también social y cultural. Explicó que su motivación parte de la necesidad de combatir el abandono histórico que han enfrentado las comunidades indígenas.
“Participó en política convencida de que nuestro objetivo final debe ser erradicar la pobreza en este país. Y lamentablemente las comunidades indígenas enfrentan décadas de abandono, vulnerabilidad y exclusión”, declaró.
Añadió que rescatar prácticas como el Ulama es también una forma de reconocer la herencia histórica de los pueblos originarios.
“Tenemos que pasar del discurso a lo efectivo para que se preserven. Los deportes y juegos autóctonos son una herencia de las comunidades indígenas que ahora nos toca establecer mecanismos legales e institucionales para que se puedan preservar”.
Para la legisladora, fortalecer estas raíces impacta directamente en la identidad nacional.
“Si nuestra niñez va aprendiendo que nosotros tenemos raíces tan profundas, milenarias, vamos a tener jóvenes adultos muy orgullosos de su país y de su identidad”.
Coincide con esfuerzos de reconocimiento patrimonial
La iniciativa legislativa se suma a los trabajos impulsados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia en Sinaloa, que documenta la práctica del Ulama en distintas regiones del estado con miras a su fortalecimiento y reconocimiento cultural.
Domínguez Nava reconoció esos esfuerzos y consideró que la reforma ayudaría a fortalecerlos desde el ámbito educativo.
¿Qué sigue para la iniciativa?
La propuesta deberá ser discutida y dictaminada en comisiones antes de pasar al pleno de la Cámara de Diputados.
“Nuestro trabajo legislativo obedece también a lo que recogemos de inquietudes de los ciudadanos. Ese trabajo territorial tiene que ver con traducir propuestas en reformas que mejoren las condiciones de vida y preserven proyectos específicos que se están promoviendo en algunas regiones del país”, concluyó.
De aprobarse la reforma, el Ulama podría transitar de una práctica sostenida principalmente por tradición familiar a un deporte reconocido oficialmente dentro del sistema educativo nacional, garantizando su permanencia en las nuevas generaciones.








