Autoridades de Estados Unidos anunciaron la mayor incautación de precursores químicos destinados al Cártel de Sinaloa, lo que representa un fuerte golpe contra la producción de drogas sintéticas que tienen como destino principal el mercado estadounidense.

La incautación: más de 13 mil barriles de químicos
La Fiscalía del Distrito de Columbia, en coordinación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dio a conocer que fueron asegurados 13 mil barriles con 300 mil kilogramos de químicos utilizados en la fabricación de metanfetamina.
Estos cargamentos partieron desde China y tenían como destino final a laboratorios vinculados al Cártel de Sinaloa en México.
Operación internacional contra el narcotráfico
De acuerdo con las autoridades, la operación —denominada “Hidra”— se desarrolló en alta mar con apoyo de socios internacionales que colaboraron en la interceptación de los barcos en Panamá, antes de su llegada a México.
Los insumos químicos, como alcohol bencílico y N-metilformamida, habrían servido para producir 189 mil kilos de metanfetamina, con un valor estimado de 569 millones de dólares en el mercado de Houston.
El Cártel de Sinaloa bajo nueva figura legal en EU
Este decomiso ocurre tras la decisión del presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, de catalogar al Cártel de Sinaloa como una organización terrorista extranjera.
Gracias a esta clasificación, las autoridades estadounidenses ampliaron sus facultades para rastrear e incautar envíos relacionados con el grupo criminal incluso antes de tocar suelo norteamericano.
“Una guerra no declarada”
La fiscal Jeanine Pirro advirtió que existe un flujo constante de sustancias químicas desde China hacia México que alimenta los laboratorios del Cártel de Sinaloa.
“Diariamente, toneladas de químicos se envían para producir metanfetamina y fentanilo. Es una guerra no declarada de China contra Estados Unidos y sus ciudadanos”, señaló.
Empresas chinas bajo la lupa
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a la empresa Guangzhou Tengyue, ubicada en China, así como a sus representantes Huang Xiaojun y Huang Zhanpeng, acusados de coordinar los envíos hacia organizaciones criminales mexicanas.








