La presidenta Claudia Sheinbaum viajará a Brasil entre junio y julio de 2026, luego de aceptar la invitación de su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva durante una conversación telefónica sostenida este domingo. El anuncio lo hizo primero el propio mandatario brasileño, quien informó que ambos gobiernos trabajan ya en la preparación de la visita.
El movimiento no es menor. México y Brasil, las dos mayores economías de América Latina, buscan reactivar una relación que en los hechos ha estado por debajo de su peso político y comercial. Lula señaló que en la llamada hablaron del fortalecimiento de los vínculos económicos entre ambos países y de profundizar la alianza bilateral, con especial énfasis en el sector energético.
Sheinbaum, por su parte, resumió la conversación en redes sociales con un mensaje breve pero revelador: dijo que dieron seguimiento a proyectos conjuntos de desarrollo económico, educación y ciencia. Es decir, no se trató sólo de una cortesía diplomática, sino de una agenda concreta que busca tomar forma en los próximos meses.
Lula quiere llevar también a los empresarios
Uno de los puntos más relevantes de la llamada fue la propuesta del presidente brasileño de organizar un encuentro empresarial entre el sector privado de México y Brasil para explorar nuevas oportunidades de negocio. La idea apunta a algo que ambos gobiernos parecen tener claro: la relación política puede mejorar, pero si no se traduce en inversión, comercio y proyectos productivos, se queda en fotografía.
En ese sentido, la futura visita de Sheinbaum podría servir para abrir una nueva etapa de cooperación en áreas estratégicas como energía, industria, educación superior, ciencia aplicada e intercambio comercial. Esa fue la línea que dejó ver el mensaje oficial difundido por Lula tras la conversación.
Un vínculo que busca más densidad política
No es la primera vez que ambos mandatarios hablan este año. Desde enero ya se había informado sobre contactos entre los dos gobiernos y sobre la invitación de Lula para que Sheinbaum visitara Brasil en 2026. Lo nuevo ahora es que ya existe una ventana temporal: junio o julio.
La visita también puede leerse en clave regional. En un momento de reacomodos geopolíticos, bajo crecimiento económico y tensiones comerciales globales, México y Brasil buscan reforzar su interlocución como potencias latinoamericanas con capacidad de coordinar posiciones comunes. Esa parte aún no se ha detallado, pero está en el trasfondo del acercamiento. La mención expresa a la “profundización” de la alianza bilateral va en esa dirección.
Lo que sigue
Por ahora no hay fecha exacta ni agenda cerrada. Lo confirmado es que la visita está en preparación y que las cancillerías tendrán que aterrizar los temas, los encuentros y los anuncios que podrían acompañar el viaje.
Después de años en que la relación México-Brasil avanzó a media marcha, ambos gobiernos parecen querer meterle velocidad. Falta ver si la visita produce algo más que buenos modales diplomáticos.
Línea del tiempo
- Enero de 2026: Lula reitera su invitación a Claudia Sheinbaum para visitar Brasil este año.
- 9 de marzo de 2026: Sheinbaum y Lula sostienen una llamada para dar seguimiento a proyectos de desarrollo económico, educación y ciencia.
- 9 de marzo de 2026: Lula informa que la presidenta mexicana aceptó visitar Brasil entre junio y julio.
- Junio-julio de 2026: Se prevé la visita oficial de Sheinbaum a Brasil para fortalecer la relación bilateral.








