Víctimas de abusos protestaron durante la visita papal a Montserrat, mientras el pontífice insistió en que la guerra y la violencia son incompatibles con la fe cristiana.
Madrid. La visita del papa León XIV a Cataluña estuvo marcada por el contraste entre sus llamados a la paz y las críticas de víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia católica, quienes reprocharon que el pontífice evitara pronunciarse sobre los casos de pederastia vinculados a la histórica Abadía de Montserrat.
Durante su segundo día en Barcelona, Robert Francis Prevost encabezó actos religiosos en dos de los espacios más emblemáticos de la región: la Abadía de Montserrat y la Basílica de la Sagrada Familia. En ambos escenarios centró sus mensajes en la reconciliación, la solidaridad y el rechazo a los conflictos armados que actualmente afectan a distintas regiones del mundo.
Un llamado contra la guerra
En la Sagrada Familia, León XIV reiteró que la fe cristiana no puede ser compatible con la violencia ni con la indiferencia ante el sufrimiento humano.
El pontífice se refirió a los conflictos internacionales y llamó a fortalecer una cultura de paz, solidaridad y acompañamiento a quienes enfrentan condiciones de pobreza, desplazamiento o violencia.
La visita también incluyó encuentros con personas privadas de la libertad y con sectores vulnerables de Barcelona, donde insistió en la necesidad de brindar oportunidades de reinserción y acompañamiento social.
Reclamos por silencio ante abusos
Sin embargo, el momento más polémico de la jornada se registró en Montserrat, lugar que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales símbolos de los casos de abusos sexuales cometidos por integrantes de la Iglesia católica en España.
A las puertas del monasterio, víctimas y activistas exigieron justicia, reparación y reconocimiento institucional. No obstante, durante su intervención pública, el Papa no realizó ninguna referencia directa a los casos de pederastia ni sostuvo encuentros públicos con los afectados.
La omisión generó malestar entre quienes durante años han denunciado los abusos cometidos por religiosos vinculados al recinto, entre ellos el ex abad Andreu Soler, señalado por múltiples testimonios de agresiones sexuales contra menores ocurridas décadas atrás.
Persisten exigencias de verdad y reparación
Diversos colectivos de víctimas consideraron insuficiente el silencio institucional frente a uno de los capítulos más delicados de la Iglesia española y reclamaron acciones concretas para garantizar verdad, justicia y reparación.
Mientras tanto, León XIV concluyó su visita a Cataluña manteniendo su mensaje centrado en la paz, el diálogo y la reconciliación, antes de continuar su gira pastoral hacia las Islas Canarias.
La polémica deja abierto el debate sobre el tratamiento que la Iglesia católica dará a los casos de abusos sexuales durante el pontificado de León XIV y las expectativas de quienes demandan respuestas más contundentes de la jerarquía eclesiástica.








