La Cámara de Diputados aprobó este lunes, en lo general, la reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, así como al Código Penal Federal. Con esta modificación se endurecen las medidas para combatir el lavado de dinero en México.
Con 297 votos a favor de Morena, el PT y el PVEM, 37 en contra del PRI y abstenciones por parte de legisladores del PAN y Movimiento Ciudadano, la reforma fue considerada de “urgente y obvia resolución”, lo que permitió su aprobación sin ser discutida previamente en comisiones. Sin embargo, fallas técnicas en el sistema de votación retrasaron el conteo, generando molestias entre algunos legisladores.
¿Qué cambia con esta reforma?
Entre los puntos centrales se encuentra la autorización para que la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad participen en investigaciones relacionadas con operaciones ilícitas vinculadas a efectivo, bienes inmuebles, joyas y tarjetas bancarias.
Además, se amplía el concepto de “persona políticamente expuesta”, lo que implicará mayor escrutinio para funcionarios, exfuncionarios, sus familiares y personas allegadas, de acuerdo con lineamientos emitidos por la Secretaría de Hacienda.
Acusan intenciones políticas detrás de la reforma
Desde la oposición, principalmente el PRI, se lanzó una fuerte crítica contra la propuesta. El diputado Christian Castro Bello —sobrino del dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno—, advirtió que estas modificaciones podrían derivar en un uso discrecional de la información financiera, con fines de persecución política.
“La intención de esta reforma es clara: perseguir enemigos y proteger amigos. Se está dejando la puerta abierta al uso faccioso del aparato del Estado”, acusó el legislador priista.
Responde Morena: “se busca cerrar la puerta al dinero sucio”
En respuesta, diputados de Morena defendieron la iniciativa. El legislador Julio César Moreno afirmó que la reforma representa un paso firme para evitar casos como el Pemexgate, los sobornos del caso Odebrecht, o el uso de empresas fantasma en sexenios pasados.
“El lavado de dinero ha sido una herramienta del poder corrupto. Esta reforma es un mensaje claro contra la impunidad”, sostuvo el morenista desde tribuna.
Inicia discusión en lo particular
Tras la aprobación en lo general, el Pleno de San Lázaro inició la discusión en lo particular, donde al menos once oradores se registraron para defender o reservar artículos específicos del dictamen.
El debate continuará en las siguientes sesiones, con posibles ajustes antes de que sea enviada al Senado para su análisis.








