Familia y autoridades en tensión
Una menor de 9 años de Juan José Ríos, Sinaloa, se ha convertido en el centro de un caso que ha generado indignación en Guasave y en toda la región. La niña, quien cursa el cuarto año de primaria, fue presuntamente víctima de abuso por parte de un familiar cercano, identificado como Carlos Román “N”, elemento en activo de la Policía Municipal de Guasave.
Desde mayo de 2025, la familia presentó la denuncia ante la Fiscalía del Estado, pero cuatro meses después no se han registrado avances significativos, mientras que el presunto agresor permanece libre y en funciones. La situación ha generado preocupación por la seguridad de otras niñas de la familia y ha motivado la intervención de colectivos locales en defensa de la infancia.
El caso también ha generado cuestionamientos hacia la administración municipal de Guasave encabezada por la alcaldesa Cecilia Ramírez Montoya, debido a que el presunto agresor continúa activo dentro de la corporación policial.
Colectivo alza la voz: “No se metan con nuestras hijas”
Un colectivo local emitió un comunicado apoyando a la menor y a su familia, exigiendo justicia inmediata y medidas efectivas de protección. “No se metan con nuestras hijas”, enfatizó la agrupación, señalando que la impunidad podría exponer a más menores a situaciones de riesgo.
La organización también hizo un llamado a las autoridades a actuar con transparencia y rapidez, garantizando que se respeten los derechos de la menor y que el proceso judicial avance sin dilaciones.

Retrasos que afectan a la víctima
Gloria, abuela paterna de la niña, declaró que desde que se presentó la denuncia, la familia ha vivido angustia e impotencia. Señaló que la menor recibe atención psicológica, pero la falta de avances en la investigación genera crisis y desesperación, afectando su bienestar emocional.
La familia también denunció que la madre de la niña inicialmente minimizó la situación, lo que complicó la búsqueda de justicia y protección. Según los familiares, la madre habría calificado los hechos como “cariñitos” y desalentó a la niña a contar lo sucedido, aumentando su vulnerabilidad.
Custodia temporal y medidas de protección
Actualmente, la menor vive con su padre bajo custodia temporal, decisión tomada por un juez tras evidenciarse violencia doméstica por parte de la madre. El padre, junto con la abuela paterna, ha buscado que la Fiscalía acelere las investigaciones y garantice la protección de la niña, mientras ella continúa recibiendo acompañamiento psicológico especializado.
Llamado a la acción social y judicial
Familiares y colectivos exigen que las autoridades no solo den seguimiento al caso, sino que también investiguen posibles irregularidades en la actuación policial y judicial que permiten que presuntos agresores sigan en funciones. Además, buscan visibilizar la importancia de escuchar a las niñas y brindarles un entorno seguro.








