Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la reunión que sostuvo con el rey Felipe VI de España en Palacio Nacional fue posible gracias al reconocimiento que previamente hicieron el gobierno español y el propio monarca sobre los abusos cometidos durante la Conquista.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que ese gesto permitió abrir una nueva etapa en la relación bilateral entre ambos países.
“Esta reunión no se hubiera podido dar si no hubiera habido por parte del gobierno español y del jefe del Estado español el haber reconocido, en su forma y en su manera, los abusos que se realizaron durante la llamada Conquista”, expresó.
Sheinbaum explicó que el encuentro, que duró cerca de una hora, inició con un diálogo sobre la importancia de reivindicar a los pueblos originarios como parte fundamental de la identidad nacional.
Destacó que en México 28 millones de personas se reconocen como indígenas, existen 69 lenguas originarias y que la defensa de estas culturas representa un asunto de dignidad, identidad y combate a la discriminación.
“Para nosotros es un asunto de identidad nacional, de reconocimiento y de no al racismo, no al clasismo y no a ninguna forma de discriminación”, señaló.
Habrá cooperación cultural entre México y España
La presidenta informó que durante la reunión también se acordó fortalecer la cooperación cultural mediante tres exposiciones que serán presentadas en España.
Las muestras estarán dedicadas a:
- Los refugiados de la República Española en México.
- Sor Juana Inés de la Cruz.
- La cultura maya.
Asimismo, ambos abordaron temas comerciales, económicos y coincidieron en la importancia de defender la paz, la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la Carta de las Naciones Unidas.
“Hay congruencia”
Sheinbaum rechazó las críticas de quienes consideran contradictoria la relación actual con España tras la exigencia de disculpas planteada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
“Hay total consecuencia en lo que hacemos”, afirmó.
También respondió a sectores de la derecha española que la calificaron como “indigenista”, asegurando que ese término representa un motivo de orgullo y no una descalificación.
Al concluir el encuentro, ambos recorrieron el mural “Epopeya del pueblo mexicano”, de Diego Rivera, en Palacio Nacional, antes de que Felipe VI viajara a Guadalajara para asistir al partido entre España y Uruguay dentro del Mundial de Futbol 2026.








