La industria cinematográfica en Sinaloa podría estar a punto de dar un paso histórico. Este miércoles se presentó en el Congreso local la iniciativa de Ley Fílmica de Sinaloa, una propuesta ciudadana construida durante casi tres años por un colectivo de realizadores audiovisuales, cineastas, productores, guionistas, técnicos y especialistas del gremio cultural.

Con un llamado claro a consolidar un marco legal que fomente, proteja y profesionalice el quehacer audiovisual, las y los impulsores de la ley coincidieron en que el cine puede convertirse en una vía real de desarrollo económico, turístico y cultural para el estado.
“Lo que queremos en Sinaloa es darle también un boom económico al estado a través del cine”, expresó el cineasta Ángel Javier Mata, uno de los impulsores de la iniciativa. “Hasta ahora lo hemos hecho con nuestros propios recursos, con nuestros ahorros. Ha sido difícil, pero como amamos esto, seguimos aquí. Esta ley es el primer paso para que existan fondos, infraestructura, permisos, becas, y acompañamiento institucional para hacer cine en serio”.

La propuesta contempla puntos clave como la creación de fondos estatales para la producción cinematográfica, becas de formación, facilitación de permisos, acompañamiento logístico por parte de autoridades, y la formación de un comité interno de supervisión que asegure el buen uso de los recursos.
Una propuesta hecha por quienes viven el cine
La directora audiovisual Aurora Díaz, una de las voces que ha liderado el proceso, explicó que esta propuesta surgió desde la comunidad. “Nos organizamos a través de un grupo de WhatsApp. Comenzamos unos cuantos y terminamos siendo decenas. Nos unía una misma necesidad: que Sinaloa tuviera una Ley Fílmica propia, diseñada para nuestras condiciones y necesidades”, relató.
Díaz también recordó que el proceso ha sido arduo y colectivo: se formó un comité ciudadano, se revisaron leyes de otros estados, y se mantuvo una colaboración constante con legisladores como el diputado Kristiam Espinoza y la diputada Sthefany Rea, presidenta de la Comisión de Cultura.
“Esta ley no solo busca facilitar rodajes. Apunta a mapear talento técnico local, generar empleo, fortalecer la identidad cultural y aprovechar los apoyos estatales y federales. No es una ocurrencia: es una herramienta para el desarrollo”, puntualizó.
Talento hay, pero faltan las condiciones
La directora de arte Yuridia Angulo nos comentó que respalda la propuesta, asegura que la falta de condiciones locales obliga al talento a migrar.
“Yo soy directora de arte y trabajo a nivel nacional e internacional. Pero cada vez que regreso a Culiacán tengo que adaptar mis proyectos a algo más chico, más limitado. Esta ley es una oportunidad para quienes ya estamos en la industria, pero también para los jóvenes que aún no saben que pueden formar parte de ella”, expresó.

Angulo lamentó que muchas personas no conozcan la variedad de profesiones del cine debido a la falta de visibilidad y oferta educativa en la región. “Pensar que alguien se puede quedar sin descubrir que puede dedicarse al cine porque no tuvo una oportunidad, es lo que más me mueve a apoyar esta ley”, concluyó.
De Sinaloa al mundo, con historias propias
El showrunner Jacobo Rochín, otro de los promotores, enfatizó que tener una ley es el primer paso para construir una industria audiovisual real y sostenible en el estado.
“Queremos que Sinaloa tenga las condiciones para filmar aquí, con medios, reglas claras y profesionalización. Si logramos esto, podemos generar empleo, atraer inversión, mejorar la imagen del estado y proyectar nuestras historias al mundo”, dijo.
Rochín destacó que 14 estados del país ya cuentan con leyes similares, lo que les ha permitido bajar recursos federales y dinamizar su economía. “No hay razón para que Sinaloa no esté en esa lista. El talento ya lo tenemos, lo que falta es voluntad institucional”, agregó.
Hacia un ecosistema audiovisual sinaloense con la ley Fílmica
Durante las entrevistas , también se anunció que en las próximas semanas se realizarán foros abiertos y mesas de diálogo con especialistas del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), estudios nacionales y creadores locales, para enriquecer la propuesta.
La meta a cinco años, dijeron los impulsores, es clara: que la industria audiovisual aporte al Producto Interno Bruto de Sinaloa.
Porque el cine no solo entretiene: también educa, promueve la cultura, genera empleo y puede ser motor de cambio económico. La iniciativa de Ley Fílmica es una apuesta a largo plazo que busca sembrar las condiciones para que la próxima gran historia del cine mexicano pueda nacer, filmarse y crecer… desde Sinaloa.








