Este sábado se realizó en Culiacán la Marcha contra el Tarifazo, una movilización ciudadana que partió desde La Lomita y concluyó en la Catedral. Al finalizar, los asistentes pegaron cartulinas de protesta en las puertas del Ayuntamiento de Culiacán para visibilizar sus demandas de un transporte público digno y accesible.
El origen de la protesta
La convocatoria surgió tras los rumores de que la tarifa del transporte urbano aumentaría de 12.50 a 18 pesos, lo que generó inconformidad en redes sociales y motivó a un grupo de ciudadanos a organizarse.
“Somos puros civiles, no hay una organización política detrás. Todo ha surgido de la nada, de personas inquietas e inconformes con las condiciones del transporte en la ciudad”, explicó Delilah Barajas Cruz.

Exigen un transporte realmente público
Delilah destacó que, aunque el Gobierno del Estado ha asegurado que no habrá incremento, los concesionarios tienen la última palabra, pues son ellos quienes controlan el sistema de transporte.
“Partiendo de ese hecho, el llamado es al gobierno, que se haga responsable. El transporte debería ser público de verdad, no un negocio en manos privadas”, señaló.

Unidades deterioradas y falta de accesibilidad
Entre las principales exigencias de los manifestantes, se encuentra la renovación y actualización de las unidades, muchas de las cuales circulan con asientos rotos, puertas y timbres descompuestos, sin aire acondicionado ni condiciones básicas de seguridad.
Asimismo, pidieron que el servicio contemple un enfoque inclusivo:
- Unidades adaptadas para personas en silla de ruedas, con andadera o con movilidad reducida.
- Espacios delimitados para adultos mayores y personas con discapacidad visual.
- Paradas definidas y no en cada esquina, para mayor seguridad y orden.
- Rutas mejor planificadas, que conecten entre sí sin necesidad de pasar siempre por el centro.

“Si suben la tarifa, que también suba la calidad”
Los asistentes coincidieron en que, si se pretende incrementar la tarifa, debe haber también una mejora sustancial en el servicio.
“Si hablamos de un incremento, tiene que haber mejoras. No podemos pagar más por un transporte deteriorado y que no responde a las necesidades de la ciudad”, Delilah con H.









