La distracción, una arma enajenante del snte 53 y 27

Joel Álvarez Borrego

Durante el gran Imperio Romano muchos pueblos fueron invadidos “gracias” a la fuerza bruta de un enorme ejército muy bien armado y disciplinado al servicio de la clase adinerada y por lo tanto privilegiada de Roma. Aún así, gran parte de la población romana vivía en condiciones miserables. Para su control les inventaron distractores tales como el circo romano donde los gladiadores peleaban entre sí hasta la muerte. El pueblo miserable asistía al coliseo para masticar pan regalado y regocijarse con el espectáculo, esta distracción duraba una buena cantidad de días pues los comentarios de la gente eran exclusivamente relacionados con los espectáculos ofrecidos. Con esto se evitaba que la gente que vivía de manera miserable pudiera pensar sobre las verdaderas razones que los mantenía en la mediocridad social, política y económica.

En los tiempos actuales el acto de distracción se refiere a la estrategia que algunos gobiernos utilizan para desviar la atención del público de temas importantes o problemáticas sociales, políticas o económicas. Esto se logra a menudo enfocando la atención en temas triviales, escándalos sensacionalistas, o eventos de entretenimiento, con el fin de mantener a la población distraída y menos crítica ante las cuestiones que realmente afectan su bienestar. Es una táctica que se ha estudiado mucho en teoría política y en análisis social.

Los sindicatos, en especial el de los educadores, no se ha quedado atrás en este tipo de prácticas. utilizan el deporte como un acto de distracción. Hasta el mal llamado “líder moral” se coloca la casaca y sonríe satisfecho al ver a todos los “deportistas” ajuareados con sus uniformes vistosos pensando solo en saborear los juegos sin pensar en sus situación salarial y los problemas que esto acarrea.

La pregunta obligada es ¿Por qué el magisterio cae en este tipo de situaciones donde se les obliga a pensar en cosas triviales y no en lo que realmente importa?
Es de suponer que el magisterio está conformado por individuos “estudiados y preparados” para ser personas poseedoras de un pensamiento crítico que permita la reflexión y el análisis de las situaciones que les está tocando vivir.

Si analizamos el mapa curricular de cada una de las instituciones formadoras de docentes nos daremos cuenta que las asignaturas que pueden ayudar al individuo a forjar un pensamiento crítico brillan por su ausencia. La filosofía, la sociología, la ética, la antropología social, la antropología cultural y otras ciencias humanísticas brillan por su ausencia. Será acaso que la Secretaria de Educación Pública a través de los años ha permitido la ausencia de estos grandes campos de reflexión para evitar la formación de individuos pensantes de manera crítica.

Su analizamos con calma la vida social de nuestro pueblo, dentro de él, el magisterio, nos daremos cuenta que estamos rodeados de distractores, la televisión, la radio, el cine, las revistas y periódicos, etc. logrando con ello que los individuos se encierren en la trampa de los distractores.

Son pocos los que escapan a estos distractores enajenantes, son pocos los que cuentan con un pensamiento crítico, son pocos los que luchan por situaciones sociales, económicas y políticas mejores para el bien de los pueblos.

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1 Comment

  1. Alejandro Jimenez Ramirez dice:

    Buenos dias,me parece interesante lo que aqui se comenta ,seria importante mencionar que desde hace 2 o 3 periodos se ha perdido la real funcion del SNTE: La defensa de lo Derechos de los Trabajadores de la Educacion y lo mas grave que la base trabajadora lo permite.

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