La fortuna de los milmillonarios mexicanos se duplicó en apenas cinco años, no por “mérito individual”, sino por un modelo económico que concentra beneficios en muy pocos mientras millones viven precariedad y carencias, advirtió Oxfam México. La organización sostuvo que la desigualdad en el país no es un accidente: es resultado de decisiones políticas y de un sistema que permite retornos extraordinarios al gran capital, incluso en periodos de crisis.
Oxfam subrayó que, desde el arranque de la pandemia en 2020, la riqueza concentrada en los milmillonarios creció de forma acelerada, mientras la economía en su conjunto avanzó a un ritmo mucho menor. La ONG puso como ejemplo el crecimiento de fortunas individuales como la de Carlos Slim y el salto más pronunciado de Germán Larrea en ese periodo, como parte de una tendencia estructural de concentración.
Un país con riqueza extrema y carencias masivas
En su diagnóstico, Oxfam alertó que la acumulación de riqueza convive con:
- Millones de personas sin acceso a alimentación nutritiva y de calidad.
- Decenas de millones con carencias sociales o ingresos por debajo de la línea de bienestar.
- Una carga desproporcionada de trabajo de cuidados no remunerado que recae en mujeres.
La organización enfatizó que cuando la riqueza se concentra, también se concentra el poder para decidir cómo funciona la economía, lo que erosiona la democracia, debilita la cohesión social y limita la reducción de la pobreza.
“Oligarquía o democracia”: el debate de fondo
En el estudio “Oligarquía o democracia. Nueve propuestas contra la acumulación extrema del poder en México”, Oxfam plantea que México se encuentra ante un dilema: permitir que unos cuantos determinen el rumbo económico y político, o fortalecer capacidades públicas para garantizar derechos y redistribución.
Entre sus propuestas, la organización plantea líneas como:
- Movilizar la inversión de manera más justa y democrática.
- Corregir privilegios y vacíos que permiten irresponsabilidad fiscal de grandes fortunas.
- Construir infraestructura social que redistribuya el trabajo de cuidados.
El llamado de Oxfam es directo: sin cambios de política pública, la desigualdad seguirá creciendo porque el sistema está diseñado para que la riqueza “se recupere” más rápido en la cúspide que en el resto de la sociedad.








