Por Jonatan Azbat Carrillo
Congreso de Sinaloa da primera lectura a iniciativas impulsadas por madres cuidadoras y docentes
Dos iniciativas ciudadanas enfocadas en neurodivergencias, discapacidad e inclusión educativa avanzaron este jueves en el Congreso del Estado de Sinaloa, luego de recibir su primera lectura legislativa. Las propuestas fueron impulsadas por las ciudadanas sinaloenses Miklena Bodart Payán y Ana Lizbeth Gámez Fierros, ambas integrantes del primer Parlamento de Mujeres.
Las iniciativas buscan atender dos problemáticas que miles de familias enfrentan diariamente: la falta de protección laboral para mujeres cuidadoras de personas con discapacidad o autismo y la ausencia de apoyos suficientes dentro de las aulas para estudiantes neurodivergentes.
Ambas promoventes coincidieron en que las propuestas nacen desde la experiencia personal, la maternidad y el contacto directo con las dificultades económicas, emocionales y sociales que viven las familias cuidadoras.
Proponen permisos laborales para madres cuidadoras de personas con discapacidad y autismo
La primera iniciativa, presentada por Miklena Bodart Payán, plantea reformar la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado de Sinaloa para establecer permisos laborales dirigidos a mujeres trabajadoras que cuidan a familiares con discapacidad o neurodivergencias.
La propuesta busca modificar el artículo 54 de dicha ley para que las cuidadoras principales puedan ausentarse de sus labores cuando enfrenten emergencias, crisis o consultas médicas relacionadas con sus hijos o familiares, sin sufrir descuentos salariales o represalias laborales.
Miklena explicó que la iniciativa surge de su propia experiencia como madre de un niño dentro del espectro autista.
“Llegamos al punto de quedar desamparadas legalmente y a merced de tu jefe o jefa”, expresó.
La promovente señaló que actualmente muchas madres deben pedir permisos especiales, trabajar horas extra o enfrentar descuentos económicos para acudir a terapias, consultas o atender crisis relacionadas con el autismo y otras discapacidades.
“No debe depender de la buena voluntad del jefe”: Miklena Bodart
Durante la entrevista, Miklena destacó que la propuesta busca garantizar derechos y no depender de actos de empatía aislados dentro de los centros laborales.
“No es que te den permiso porque son humanos. Debe existir una protección legal para las mujeres cuidadoras”, sostuvo.
La activista explicó que la iniciativa nació también al escuchar a otras madres en salas de espera de hospitales y centros de terapia, quienes comparten constantemente preocupaciones por los descuentos laborales y la incertidumbre económica derivada del cuidado de sus hijos.
“Surge plenamente de mamás que están en una sala de espera”, afirmó.
Iniciativa busca incorporar maestras sombra mediante servicio social y prácticas profesionales
La segunda iniciativa fue presentada por Ana Lizbeth Gámez Fierros y propone reformar la Ley de Educación para el Estado de Sinaloa con el objetivo de generar apoyo pedagógico para estudiantes en situación de vulnerabilidad mediante servicio social y prácticas profesionales.
La propuesta plantea que estudiantes de carreras afines a la educación, como psicología, educación especial, trabajo social y pedagogía, así como jóvenes de nivel bachillerato, puedan liberar su servicio social fungiendo como maestras o maestros acompañantes dentro de las aulas.
El objetivo es brindar apoyo a niñas y niños con autismo, TDAH, discapacidad u otras barreras para el aprendizaje y la participación escolar.
Lizbeth explicó que actualmente muchas familias deben contratar de manera privada a una maestra sombra, cuyo costo puede oscilar entre los 3 mil y 8 mil pesos mensuales.
“Muchas familias no cuentan con el recurso económico”, señaló.
Docentes enfrentan aulas saturadas y falta de acompañamiento especializado
La promovente, quien además es maestra y madre de una niña dentro del espectro autista, aseguró que la realidad educativa supera las capacidades de atención individual dentro de las escuelas.
“Imagínese un grupo con 35 estudiantes, de los cuales cuatro tienen diagnóstico de autismo, tres tienen TDAH y otros más no están diagnosticados. ¿En qué momento me voy a sentar a atender a cada uno como se merece?”, cuestionó.
La iniciativa plantea que la Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa genere coordinación con instituciones educativas para lanzar convocatorias y capacitaciones que permitan incorporar estudiantes en formación a las aulas como figuras de acompañamiento.
Lizbeth explicó que muchas veces las maestras de educación especial o equipos USAER no son suficientes para atender permanentemente a los estudiantes que requieren apoyo.
Familias gastan hasta 20 mil pesos mensuales en atención y acompañamiento
Ana Lizbeth relató que en su caso personal llegan a invertir cerca de 20 mil pesos mensuales entre terapias, colegiaturas y maestra sombra para su hija.
“Nos estamos preocupando desde ahorita en cómo vamos a solventar el próximo ciclo escolar”, expresó.
Indicó que aunque en algunas escuelas públicas oficialmente no se exige una maestra sombra, la realidad obliga a las familias a buscar recursos económicos para garantizar mejores condiciones educativas para sus hijos.
“Si quiero que mi hija tenga una mejor calidad educativa, me veo obligada a buscar los recursos donde sea necesario”, comentó.
Neurodivergencias, diagnósticos tardíos y falta de información siguen siendo retos
Durante el diálogo, ambas impulsoras coincidieron en que aunque existe mayor conciencia social sobre las neurodivergencias y la inclusión educativa, todavía persisten grandes brechas de atención, información y acceso a diagnósticos.
Las entrevistadas señalaron que muchos niños llegan a primaria sin diagnóstico debido a la falta de información, resistencia familiar o carencia de recursos económicos para acceder a especialistas.
También advirtieron que gran parte de las políticas de inclusión quedan únicamente plasmadas en documentos oficiales sin traducirse en apoyos reales dentro de las escuelas.
“La nueva escuela mexicana habla de inclusión, pero muchas cosas quedan en letra muerta”, señalaron.
“El autismo nos pone al límite todos los días”
Las promoventes hicieron énfasis en el desgaste emocional, económico y físico que enfrentan madres, padres y personas cuidadoras.
“El autismo nos pone al límite todos los días. Requiere compromiso, paciencia, perseverancia, amor y mucho dinero”, expresaron.
Además, destacaron la importancia de generar redes de apoyo, empatía social y acceso temprano a la información para detectar señales y acompañar adecuadamente a niñas, niños y adolescentes neurodivergentes.
Con estas primeras lecturas, ambas iniciativas comienzan su ruta legislativa dentro del Congreso del Estado de Sinaloa, impulsadas desde las experiencias personales de mujeres que buscan transformar la realidad de miles de familias sinaloenses.








