La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026 no solo dejó imágenes históricas dentro de la cancha. También generó repercusión por las declaraciones de Lionel Messi, quien dedicó la victoria a los argentinos que atraviesan dificultades económicas, en un mensaje que muchos interpretaron como un contraste con el discurso optimista del presidente Javier Milei sobre la situación del país.
Tras la victoria sobre Inglaterra, el capitán argentino afirmó que el futbol representa un respiro para millones de personas que enfrentan problemas cotidianos.
“Muy felices de poder regalarle esta alegría a la gente. Sabemos que los mundiales son especiales para todos nosotros porque nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar. Hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. Lo que nos tocó siempre fue poder regalarles una alegría”, expresó Messi.
Las palabras del astro argentino llamaron la atención debido al contexto económico que vive Argentina y fueron interpretadas por diversos sectores como un reconocimiento a las dificultades que enfrentan millones de ciudadanos.
La Albiceleste también reavivó el reclamo por las Islas Malvinas
Al finalizar el encuentro, los jugadores argentinos también protagonizaron otro momento que dio la vuelta al mundo. Pese a las recomendaciones de la FIFA para evitar manifestaciones políticas, el plantel desplegó una enorme bandera con la silueta de las Islas Malvinas y la frase “Las Malvinas son argentinas”.
La manta fue sostenida por Giovani Lo Celso, Nicolás Otamendi y otros integrantes de la selección mientras celebraban junto a la afición en el estadio de Atlanta.
El gesto también fue interpretado por algunos analistas como un contraste con la postura del presidente Javier Milei, quien ha señalado que la recuperación de la soberanía sobre las islas debe buscarse mediante la diplomacia y no mediante lo que ha denominado “patrioterismo barato”.
La imagen ocupó portadas de medios internacionales, especialmente en Reino Unido, donde varios periódicos calificaron la acción como una provocación tras la eliminación de Inglaterra.








