La presidenta municipal de Guasave, Cecilia Ramírez Montoya, aseguró que el Ayuntamiento llegó a un punto en el que ya no es sostenible seguir incrementando la nómina sindical, al advertir que más de la mitad del presupuesto municipal se destina actualmente al pago de salarios, prestaciones y jubilaciones.
La alcaldesa explicó que el municipio enfrenta una reducción cercana a 11 millones de pesos en participaciones federales, situación que, dijo, obligará a implementar un ajuste financiero histórico para garantizar la continuidad de los servicios públicos.
“Ya se cumplió con todos los pagos. Los últimos pendientes eran de personal de confianza, pero se resolvió ayer mismo. No se le debe un peso a nadie“, afirmó.
Ramírez Montoya señaló que la disminución de recursos no es exclusiva de Guasave, sino que forma parte de una reducción nacional en las participaciones para estados y municipios. Sin embargo, enfatizó que el principal problema financiero del Ayuntamiento es el crecimiento sostenido del gasto laboral.
Indicó que actualmente más del 50 por ciento del presupuesto municipal, alrededor de 600 millones de pesos al año, se destina al pago de sueldos, prestaciones y jubilaciones de trabajadores sindicalizados.
“Guasave debe parar los grandes incrementos sindicales, ya no se puede“, sostuvo.
La alcaldesa agregó que la creación del municipio de Juan José Ríos también impactó las finanzas de Guasave, ya que la administración conservó una importante carga de pasivos laborales y jubilaciones, mientras redujo su territorio y sus ingresos.
“Si no hacemos un alto y una reflexión sobre este tema, Guasave podría enfrentar serios problemas financieros en los próximos años. No podemos poner en riesgo los servicios públicos para destinar cada vez más recursos únicamente al gasto laboral“, advirtió.
Transparencia en las negociaciones
En el marco de las negociaciones con el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Guasave (STASHAG), la presidenta municipal afirmó que su gobierno ha abierto las finanzas públicas para demostrar la realidad presupuestal del municipio.
Explicó que la administración ha planteado medidas para optimizar el uso del personal, mejorar la movilidad interna, reasignar funciones cuando sea necesario y establecer reglas más claras para futuras contrataciones.
“Las finanzas del Ayuntamiento se han desnudado completamente para que todos sepan cuál es la realidad. Estamos haciendo ajustes en vehículos, combustible y salarios de confianza. También estamos homologando sueldos de funcionarios para generar ahorros“, explicó.
Ramírez Montoya consideró que tanto el gobierno como el sindicato deben construir acuerdos que permitan mantener la estabilidad financiera sin vulnerar los derechos laborales.
Llama a revisar jubilaciones y prestaciones
La alcaldesa también cuestionó algunos esquemas históricos de jubilación y prestaciones que, dijo, no han sido revisados durante décadas.
Explicó que existen trabajadores que se retiran a edades relativamente jóvenes y continúan recibiendo incrementos derivados de las revisiones contractuales, situación que mantiene una presión permanente sobre las finanzas municipales.
Finalmente, hizo un llamado a la dirigencia sindical y a los trabajadores para privilegiar el diálogo y alcanzar acuerdos responsables.
“Alguien tiene que decir lo que está pasando. No podemos seguir pateando el problema. Tenemos que pensar qué municipio queremos para el futuro y actuar con responsabilidad“, concluyó.








