Estrategia apunta a frenar impacto en precios de alimentos
Ciudad de México.– En medio de presiones inflacionarias y alzas en productos básicos, el gobierno federal activó una nueva mesa de negociación con el sector gasolinero para evitar incrementos en el precio de los combustibles.
La reunión, convocada desde Palacio Nacional, forma parte de una estrategia más amplia: contener el efecto en cadena que tendría un aumento en la gasolina y el diésel sobre la canasta básica.
El objetivo inmediato es claro.
Mantener el precio del diésel por debajo de los 28.28 pesos por litro y la gasolina magna en un máximo de 24 pesos.
Combustibles y alimentos: la misma ecuación
La preocupación no es solo energética.
El encarecimiento del combustible impacta directamente en el transporte de mercancías, lo que se traduce en aumentos en productos como la carne de res y el jitomate, cuyos precios ya han mostrado incrementos en días recientes.
Por eso, el gobierno ha optado por una estrategia preventiva.
Reuniones en cadena
La reunión con gasolineros no ocurre de forma aislada.
En las horas previas también acudieron a Palacio Nacional representantes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), así como productores de jitomate.
El mensaje es integral: contener la inflación desde distintos frentes.
Negociación antes que control
Aunque no se confirmó la presencia directa de la presidenta en el encuentro, funcionarios federales encabezan las conversaciones con el sector privado.
La apuesta es mantener acuerdos que permitan estabilizar precios sin recurrir a medidas más agresivas.








