Frente a una de las peores sequías de los últimos años, el Gobierno del Estado de Sinaloa ha decidido no esperar más por la declaración de emergencia federal y ha emprendido una serie de acciones urgentes para enfrentar la crisis hídrica que ya afecta a más de 100 mil personas en al menos 15 municipios.
El gobernador Rubén Rocha Moya, durante su tradicional conferencia semanal, lamentó que la Coordinación Nacional de Protección Civil negara la solicitud para declarar emergencia por no haberse presentado “en tiempo y forma”. Sin embargo, aseguró que eso no detendrá el apoyo a las comunidades: “Lo que nos interesa es que la gente tenga agua, no la burocracia”, dijo.
Pozos, pipas y represas: la respuesta estatal
Entre las acciones ya en marcha destaca la perforación de 20 nuevos pozos en comunidades rurales, algunos de ellos con capacidad suficiente para abastecer a varias localidades. A esto se suma la rehabilitación de pequeñas represas en zonas como Vainilla, Chinobampo y El Fuerte, donde el agua sigue fluyendo gracias a las intervenciones estatales.
Además, se han desplegado 46 pipas que diariamente abastecen a 326 comunidades. Esta logística de emergencia ha permitido paliar el desabasto en municipios donde incluso una sola unidad puede resolver las necesidades básicas de una comunidad entera.
Tecnología y solidaridad contra la sequía
Sinaloa también mantiene activo su programa de estimulación de lluvias mediante el bombardeo de nubes, el cual está listo para activarse cuando las condiciones meteorológicas sean favorables. Este método ha demostrado aumentar la precipitación hasta en un 20%, y se espera que sea clave en los próximos meses.
En paralelo, se impulsa la campaña “Aguatón”, una iniciativa ciudadana y gubernamental que busca llevar agua embotellada y en cisternas a las comunidades más vulnerables. En su primera fase, logró cobertura en todos los municipios afectados, y continúa en expansión.
“No vamos a dejar a nadie atrás”
El gobernador Rocha anunció una inversión adicional de 12 millones de pesos esta semana para reforzar estas medidas. Aseguró que no permitirá que ninguna comunidad quede sin agua, aunque esto implique afrontar la crisis sin el respaldo del Gobierno federal.
Con la temporada de lluvias aún incierta, Sinaloa apuesta por soluciones locales, voluntad política y solidaridad comunitaria para enfrentar una crisis ambiental que exige respuestas inmediatas y efectivas.








