Las presas de Sinaloa han mostrado un incremento notable en sus niveles de almacenamiento, alcanzando actualmente un promedio del 34% de su capacidad, según informó Roy Navarrete Cuevas, director de Protección Civil en Sinaloa, durante la Semanera del Gobernador. Este nivel supera los registros del cierre de 2023 (33%) y de 2024 (22%), lo que representa un avance importante para la gestión hídrica y la seguridad agrícola del estado.
Presa Luis Donaldo Colosio, columna vertebral del Valle de Fuerte
La presa Luis Donaldo Colosio, la más grande de Sinaloa, ha alcanzado el 44.9% de su capacidad, un incremento significativo desde el 3.3% al inicio del periodo. Esta presa es estratégica porque abastece directamente a las presas derivadoras Miguel Hidalgo y José Domínguez, que se encuentran al 21.6% y 19.5%, respectivamente.
El agua de la Colosio permite regar extensas áreas agrícolas del Valle de Fuerte, incluyendo cultivos de gran importancia económica, y garantiza el suministro durante la temporada seca. Su llenado es clave para la producción agrícola y la seguridad alimentaria de miles de familias sinaloenses.
Situación de otras presas importantes
Además de la Colosio, otras presas han mostrado aumentos significativos en su capacidad:
- Gustavo Díaz Ordóñez: 48.2%
- Guillermo Blake: 38.1%
- Eustaquio Buelna: 43.9%
- Adolfo López Mateos (Barajonal): 22.8%
- Sanalona: 40.5%
- Juan Guerrero Alcocer: 34%
- José López Portillo: 28.3%
- Aurelio Benacini: 71.6%
- Santa María: 92.2%
- Picacho: 102.9%
Algunas presas, como Picacho y Santa María, ya superan su capacidad nominal, por lo que se realizan desfogues controlados para garantizar la seguridad de las comunidades cercanas y evitar daños en infraestructura y cultivos.
Impacto en la agricultura y las comunidades
El incremento en los niveles de las presas representa una buena noticia para los agricultores de Sinaloa, especialmente en los valles de Fuerte, Guasave y Culiacán, que dependen de sistemas de riego eficientes. La gestión adecuada de las presas permite abastecer a los canales de riego, proteger cultivos estratégicos y asegurar el suministro de agua potable en ciertas comunidades.








