El cine puede ser mucho más que entretenimiento: puede enseñar a mirar, a pensar y a transformar el entorno. Con esa idea, los autores Cristian Calónico Lucio y Germán Daniel Chacón presentaron el libro “Saber mirar: Una experiencia educativa” durante la Feria Internacional del Libro Culiacán 2025, bajo el sello de Editorial Procine CDMX.
La obra propone un modelo pedagógico innovador que integra el lenguaje audiovisual como una herramienta didáctica y de reflexión crítica dentro de las aulas mexicanas.
Cristian Calónico: “Saber mirar es enseñar a ver de otra manera”
Durante la presentación, Cristian Calónico, sociólogo y cineasta egresado de la UNAM, compartió la génesis del proyecto, nacido en 2019 cuando dirigía Procine CDMX.
Desde ahí impulsó la creación de una metodología para capacitar a docentes en el uso del cine como recurso educativo y cultural.

“Vivimos rodeados de pantallas, pero no siempre sabemos leerlas. Saber mirar busca que aprendamos a ver con sentido, a comprender las imágenes y a usarlas como un lenguaje que forma ciudadanos críticos”, expresó Calónico ante el público.
El autor destacó que esta propuesta surgió tras convocar a especialistas en educación y cine —inspirados por modelos franceses como La escuela al cine— con el fin de adaptar el aprendizaje audiovisual al contexto mexicano.
“No es alfabetización, es formación audiovisual y digital. No enseñamos a mirar porque no sepan, sino porque queremos que aprendan a mirar mejor”, añadió.
Germán Chacón: “Mirar también es construir comunidad”
Por su parte, Germán Daniel Chacón, pedagogo y comunicólogo por la UAM Xochimilco, profundizó en el sentido educativo y humanista del proyecto.
Explicó que Saber mirar propone una relación horizontal entre docente y estudiante, donde ambos construyen conocimiento a partir del diálogo, la observación y la creación cinematográfica.
“El cine puede ser ese fogón en torno al cual una comunidad se reúne para mirarse a sí misma. Mirar es también reconocerse, escuchar al otro y construir desde ahí una educación más sensible y colectiva”, afirmó Chacón.

El autor destacó que la propuesta se vincula con la Nueva Escuela Mexicana, que privilegia la colaboración, la diversidad y la participación de toda la comunidad escolar.
“Cada grupo es distinto, cada escuela es distinta. Por eso esta metodología no se impone: se codiseña, se adapta y se transforma junto con los maestros y los estudiantes”, explicó.
Del aula al lenguaje audiovisual
El libro documenta los resultados de una experiencia aplicada en el Colegio de Bachilleres de la Ciudad de México, donde se formó a decenas de profesores en tres módulos de capacitación: Saber mirar I, II y III.
Durante el proceso, los docentes aprendieron sobre historia, lenguaje cinematográfico, narrativa, estética y creación audiovisual, generando sus propios cortometrajes y materiales didácticos.
“Nuestra apuesta es enseñar con cine, pero también a través del cine. Que los jóvenes aprendan a mirar el mundo desde otra perspectiva”, subrayó Calónico.
Cine mexicano en el aula: educar con identidad
Una parte esencial del proyecto es su énfasis en el cine mexicano como herramienta pedagógica.
Los autores sostienen que el uso de películas nacionales no solo fortalece la identidad cultural, sino que fomenta públicos críticos y sensibles hacia las historias del país.
“Si queremos espectadores para el cine mexicano en el futuro, debemos formarlos hoy, desde las escuelas”, aseguró Calónico.

Una propuesta que dialoga con el presente educativo
Tanto Calónico como Chacón coincidieron en que Saber mirar dialoga directamente con los valores de la Nueva Escuela Mexicana, al promover una educación interdisciplinaria, colaborativa y contextualizada.
El modelo coloca a la comunidad en el centro del aprendizaje y convierte al arte en una herramienta de transformación social.
“El cine enseña empatía, despierta preguntas y nos invita a vernos como parte de algo más grande. Eso también es educar”, concluyó Chacón.
Una presentación que dejó huella en la FIL Culiacán 2025
Entre reflexiones, anécdotas y fragmentos audiovisuales creados por docentes, la presentación de Saber mirar se convirtió en un espacio de diálogo sobre el poder del arte en la educación contemporánea.
El público reconoció el valor de una propuesta que une pedagogía, creatividad y cine mexicano en un solo proyecto transformador.









