Concluye la FIL Culiacán: entre costos elevados y poca elección del género infantil

Concluye la FIL Culiacán

Por Diana Ramírez

Luego de una semana de actividades y presentaciones, termina la Feria Internacional del Libro Culiacán 2025 y con un gran acierto: intentar acercar ‘la cultura’ a los niños. Creo que sin duda, la FIL será uno de los mayores reconocimientos de la administración del Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil.

Sin embargo, encuentro dos grandes fallas en esta tercera edición.

La primera es que los precios de todos los libros, comparados con lugares como Amazon, que con un solo click puedes adquirirlos, eran superiores, y, en su caso, igualaban a librerías como Gandhi y Gonvill. Me parece que, si lo que se buscaba era implementar la lectura en el municipio, todos los stands debieron aplicar precios accesibles.

Todos sabemos que leer es un lujo, pero intentar implementar la Feria y la cultura para acabar con la narcocultura, y al mismo tiempo tener precios altos, e incluso aumentar los precios con el paso de los días (porque durante las primeras horas del lunes, los precios eran unos y para los últimos días, eran distintos y más altos), esto se vuelve solo un discurso sin veracidad y resultados tangibles.

No puedes querer implementar la lectura para acabar con la narcocultura y tener precios sumamente elevados por toda la Feria.

Por otra parte, la temática fue con enfoque hacia los niños, pero fueron muy pocos stands los que contaron con algunos (algunos) libros para niños. La selección era limitada.

El pabellón para niños, que en un principio creía que estaría enfocado hacia el género “infantiles”, se trató de lecturas de cuentos periódicas, y manualidades, que si bien, no opino que esto sea incorrecto, sí me parece erróneo que los niños, tratándose sobre ellos la Feria entera, no tuvieran mayor variedad de libros a los cuales adentrarse y enamorarse cada vez más de la lectura, o quizá por primera vez.

Y claro, los precios de estos libros eran superiores a los demás libros para el público en general. Porque vaya, la mayoría de estos libros no cuenta solo con el o la escritora, sino ilustradores y todo lo demás que hay que cubrir por parte de un libro.

Comprendo que el mercado de la literatura sea costoso porque no todos leen ni compran libros. Pero quizá una de las exigencias por parte del Ayuntamiento hacia las editoriales que presentaron sus entregas debió ser manejar precios bajos, y si éstos no estaban de acuerdo, seguro habría editoriales que sí quisieran.

Algo importante a mencionar es que, por comentarios de algunas de las personas que manejan los stands es que prefieren ir a Ferias del sur, porque en Culiacán (no especificaron quiénes), les exigen elevar costos. En las Ferias del sur, comprar cinco libros en una sola visita es muy accesible a comparación con los precios aquí manejados.

Si bien, particularmente, siempre le reconoceré al Alcalde esta Feria del Libro, porque sí es un gran acierto, también considero que si de verdad se busca implementar la lectura y llevar a los niños y jóvenes por otros caminos que no sea el narcotráfico, hay que hacer de la lectura, un camino más accesible y no algo más con lo cual batallar para llegar ahí.

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