Ciudad de México. El Senado de la República suspendió la reunión extraordinaria de comisiones programada para el próximo lunes 5, en la que se tenía previsto autorizar la entrada a territorio nacional de fuerzas especiales de la Marina de Estados Unidos para participar en ejercicios navales, así como la salida de elementos de la Armada de México a Camp Shelby, Mississippi, para un entrenamiento similar.
La Comisión de Marina, presidida por el senador de Morena Carlos Lomelí Bolaños, había programado dicha reunión desde la última semana de diciembre, con el objetivo de analizar y dictaminar dos solicitudes enviadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. La intención era que, una vez aprobados los dictámenes, pudieran someterse a votación en un periodo extraordinario del Senado el próximo 13 de enero. Sin embargo, todo el proceso fue cancelado.
El senador de Morena Manuel Huerta Ladrón de Guevara, integrante de la Comisión de Marina, informó que este mediodía los legisladores fueron notificados de la suspensión de la reunión. Señaló que se trata de “un dato importante que hay que observar”, ya que las nuevas circunstancias internacionales —particularmente tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela— obligan a “darnos un tiempo prudente para abordar ese y otros temas”.
“Ya hemos sido informados los integrantes de la Comisión de Marina que se suspende esa reunión y considero que es lo más adecuado por este contexto de movilización geopolítica. Hay que analizar el tema con más elementos de decisión y actuar sin aceleramientos ni prisas”, subrayó Huerta Ladrón de Guevara.
El legislador evitó precisar si la suspensión implica la cancelación definitiva de los permisos solicitados, aunque en los hechos el proceso se encamina a ello.
Las solicitudes presidenciales llegaron al Senado una vez concluido el periodo ordinario de sesiones, el pasado 13 de diciembre. Dado que las actividades de capacitación y entrenamiento naval están programadas para iniciar el 18 de enero, se requería convocar a un periodo extraordinario antes de esa fecha para cumplir con los tiempos legales.
Por ello, el presidente de la Comisión de Marina había convocado a una reunión extraordinaria semipresencial para el 5 de enero, en la que se analizarían y aprobarían los dos dictámenes, con miras a que la Comisión Permanente, en su sesión del 7 de enero, convocara a un periodo extraordinario exclusivo del Senado. Esto, debido a que la Constitución establece que corresponde únicamente a la Cámara Alta autorizar la salida de tropas nacionales y el ingreso de fuerzas militares extranjeras al país.
En una de las solicitudes, la titular del Ejecutivo federal pidió autorización para permitir la salida de elementos de la Armada de México, quienes participarían en el ejercicio denominado “Aumentar la capacidad de la Unidad de Operaciones Especiales”, a realizarse del 18 de enero al 13 de marzo en Camp Shelby, Mississippi, Estados Unidos.
De manera paralela, la presidenta Sheinbaum solicitó el aval del Senado para autorizar el ingreso a territorio nacional de personal de los Navy SEALs y del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos, con el fin de participar en el ejercicio naval “Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales”.
Dicho entrenamiento se desarrollaría en tres sedes: el Cuartel General de la Unidad de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México; el Centro de Capacitación Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM), en Champotón, Campeche; y el Mando Naval de Ciudad del Carmen, también en Campeche.
La suspensión de la reunión ocurre en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región y abre un compás de espera en el Senado para redefinir el curso de estas autorizaciones.








