La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno de México trabaja para que más de 200 concesiones mineras que hoy están en manos privadas regresen al Estado mexicano, principalmente porque no están en producción. La mandataria subrayó que no se trata de expropiaciones ni de “actos de fuerza”, sino de un proceso de devolución voluntaria por parte de los propios concesionarios.
Durante su conferencia del 9 de febrero de 2026, Sheinbaum explicó que, tras un diálogo con las empresas, los titulares optaron por regresar las concesiones que no han sido explotadas: “si no estás usando tu concesión, regrésala”, comparándolo con el criterio de concesiones de agua para evitar que el territorio quede “apartado” sin actividad.
Sin nuevas concesiones y con producción estable
La presidenta puntualizó que la intención es mantener los niveles actuales de producción (mencionando metales como plata y oro) pero sin otorgar nuevas concesiones, cuidando “las mejores condiciones posibles”. Adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ampliará detalles del proceso en los próximos días.
Una política de soberanía y ordenamiento del territorio
Sheinbaum enmarcó la medida como parte de una política orientada a proteger recursos naturales y fortalecer la soberanía, evitando que grandes extensiones permanezcan concesionadas sin actividad productiva.








