“Nos quieren colonizar otra vez”; Lula denuncia nueva recolonización en cumbre Celac-África

Lula advirtió en la cumbre Celac-África que América Latina y África enfrentan una nueva recolonización y criticó la pasividad de la ONU ante las guerras.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó en Bogotá una de sus advertencias más duras sobre el rumbo geopolítico mundial: “Nos quieren colonizar otra vez”. Lo dijo en la cumbre Celac-África, desde donde cuestionó las nuevas formas de injerencia sobre América Latina y África, criticó la pasividad de la ONU frente a las guerras y advirtió que no se puede permitir que potencias extranjeras vuelvan a decidir sobre la integridad territorial y los recursos de los países del sur global.

Aunque no mencionó de manera directa a Estados Unidos ni a Donald Trump en esa frase, el contexto de su discurso dejó pocas dudas. Lula ha endurecido sus críticas contra Washington por su actuación en Venezuela, por la guerra contra Irán y por la presión creciente sobre recursos estratégicos en la región. En Bogotá volvió a insistir en que América Latina no puede aceptar una nueva etapa de subordinación disfrazada de seguridad, cooperación o defensa de la democracia.

Un discurso contra la injerencia y el saqueo

Durante su intervención, Lula afirmó que no se puede permitir que nadie intervenga en los asuntos internos de los países ni en su soberanía territorial. También denunció que hay intereses externos que buscan apropiarse de los minerales críticos y de las tierras raras de América Latina, recursos estratégicos para la industria tecnológica y la transición energética. La advertencia tiene especial peso en el caso de Brasil, que posee una de las mayores reservas mundiales de tierras raras.

Su mensaje conectó de lleno con el espíritu del foro, que reunió a gobiernos latinoamericanos y africanos en Bogotá bajo la idea de fortalecer la cooperación sur-sur en un momento de debilitamiento del multilateralismo. La propia cancillería colombiana presentó el encuentro como un esfuerzo por construir una agenda común entre regiones atravesadas por la colonización, la desigualdad y la exclusión internacional.

Lula revienta contra la ONU

Lula también cargó contra el Consejo de Seguridad de la ONU, al que acusó de incapacidad y pasividad frente a conflictos como Gaza, Ucrania e Irán. Dijo estar indignado porque las potencias que deberían garantizar la paz internacional han terminado actuando como si fueran dueñas del mundo. En su discurso incluso golpeó la mesa para remarcar su enojo ante las “mentiras” usadas para justificar guerras y destrucción.

Ese tono no fue casual. Lula viene empujando desde hace tiempo una reforma del sistema internacional y, en esta cumbre, volvió a plantear que el sur global necesita una voz más fuerte frente a un orden mundial que sigue funcionando con lógicas de poder heredadas del siglo pasado.

La sombra de Trump

El trasfondo político del discurso también pasa por la relación tensa de Lula con Donald Trump, hoy de nuevo en la Casa Blanca. La cobertura internacional destacó que el mandatario brasileño aludió a políticas recientes de Washington en América Latina y más allá, incluidas acciones sobre Venezuela y otras formas de presión regional, como ejemplos de ese nuevo impulso recolonizador que denunció en Bogotá.

En otras palabras, Lula no habló sólo de historia. Habló del presente. De un mundo donde las viejas potencias ya no llegan con carabelas, pero sí con bases militares, sanciones, bloqueos, presiones diplomáticas y disputas por minerales estratégicos.

Una cumbre simbólica en un bloque debilitado

La cumbre Celac-África dejó una imagen potente, aunque también exhibió límites. Medios internacionales subrayaron que la Celac busca proyectarse hacia África justo cuando enfrenta divisiones internas en América Latina y dificultades para construir consensos sólidos. Aun así, el foro sirvió para colocar una narrativa: la de dos regiones que comparten heridas históricas y que buscan una agenda propia frente a la crisis del orden global.

Lula aprovechó ese escenario para dejar una idea central: si América Latina y África no actúan juntas, otros seguirán decidiendo por ellas.


Línea del tiempo

  • 24 de febrero de 2026: Colombia anuncia el Foro de Alto Nivel Celac-África en Bogotá como parte de su agenda de proyección regional.
  • 20 de marzo de 2026: la cancillería colombiana confirma la realización de la cumbre y el relevo de la presidencia pro tempore de la Celac.
  • 21 de marzo de 2026: Lula participa en Bogotá y lanza su advertencia: “Nos quieren colonizar otra vez”.
  • 21 de marzo de 2026: el mandatario brasileño cuestiona la pasividad de la ONU y denuncia intentos de controlar los recursos estratégicos del sur global.
(Visited 5 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close
Únete al
Canal