Jóvenes encabezan manifestación contra aumento al transporte en Culiacán
La indignación tomó las calles de Culiacán.
Un grupo de jóvenes, en su mayoría estudiantes y trabajadores, salió a manifestarse contra el aumento a la tarifa del transporte público, aplicado el pasado 2 de abril por el Gobierno del Estado.

No fue una marcha cualquiera. Fue, como ellos mismos lo dijeron, una manifestación.
Con pancartas, consignas y testimonios que reflejan el hartazgo social, los manifestantes avanzaron hasta tomar por momentos la avenida Álvaro Obregón, una de las principales arterias de la ciudad, generando reacciones encontradas entre automovilistas, camioneros y motociclistas.




“No es solo el precio, es la dignidad”: el reclamo ciudadano
Durante la protesta, las voces no solo cuestionaron el incremento, sino todo lo que representa.
Una de las convocantes, Delilah Barajas, explicó que desde 2025 ya existían advertencias sobre un posible aumento que en su momento fue negado, pero que hoy se concretó sin previo aviso y con irregularidades.

De acuerdo con lo expuesto, la nueva tarifa entró en vigor antes de ser publicada oficialmente, lo que calificaron como un acto ilegal durante varios días. Pero el reclamo va más allá del procedimiento.
El enojo radica en lo cotidiano: camiones sin aire acondicionado, unidades en mal estado, falta de accesibilidad y rutas ineficientes.
Tarifazo en Culiacán desata manifestación: transporte caro, deficiente y excluyente
Las exigencias son claras:
- Un precio justo acorde a la calidad del servicio
- Aire acondicionado en todas las unidades
- Transporte inclusivo con rampas para personas con discapacidad
- Mejores condiciones laborales para los choferes
- Transparencia en el uso de los recursos

“En una ciudad donde el calor supera los 40 grados, el aire acondicionado no es un lujo, es una necesidad”, reclamaron.
Además, señalaron que la inclusión no es solo un discurso: actualmente, de más de 50 rutas, apenas unas cuantas cuentan con unidades adaptadas.
Seguridad para mujeres y llamado a la Secretaría de las Mujeres
Otro de los puntos que tomó fuerza durante la manifestación fue la seguridad dentro del transporte público, especialmente para las mujeres.
Durante su intervención, Laura Rojo señaló que muchas usuarias se sienten vulnerables al utilizar los camiones y cuestionó la efectividad de las medidas actuales.

Indicó que se requieren acciones concretas como botones de pánico, protocolos claros y capacitación real para operadores. En ese sentido, hizo un llamado directo a la Secretaría de las Mujeres para que intervenga y garantice condiciones seguras dentro del transporte público.
“No es contra los choferes”: una lucha compartida
Uno de los mensajes más repetidos durante la manifestación fue que esta no es una pelea contra los operadores. Al contrario. Los manifestantes reconocieron que los choferes también enfrentan condiciones precarias, con esquemas de pago inciertos y sin garantías laborales.

“El problema es el modelo”, señalaron, apuntando hacia la privatización del sistema de transporte, donde —afirman— el servicio se maneja como negocio y no como un derecho.
El golpe al bolsillo: hasta 60 pesos diarios en transporte
Para muchos, el aumento no es menor.
Hay quienes necesitan tomar hasta tres camiones para llegar a su trabajo o escuela, lo que representa hasta 60 pesos diarios solo en pasajes.
“Hay días en los que tengo que decidir entre comer o pagar el transporte”, relató una de las jóvenes participantes.
Llamado a autoridades para abrir el diálogo
Durante la manifestación, los participantes insistieron en la necesidad de que las autoridades escuchen a la ciudadanía.
Señalaron que las decisiones sobre el transporte público se han tomado sin incluir a los usuarios, por lo que buscarán abrir espacios de diálogo con autoridades y concesionarios.

Un movimiento que busca crecer
Aunque la movilización fue encabezada por jóvenes, los organizadores aseguran que el problema afecta a toda la población. Reconocen que manifestarse también es un privilegio: muchas personas no pueden asistir porque trabajan o estudian.
Aun así, el objetivo es claro: visibilizar.

“No somos pocos”, insistieron.
Más que una protesta, un llamado a cambiar el sistema
Entre consignas como “El pueblo se defiende” y “Este tarifazo es un abuso”, la manifestación dejó claro que el descontento no es momentáneo. Es estructural.
Los participantes incluso plantearon soluciones de fondo: desde la creación de sistemas de transporte modernos como metrobús o tren urbano, hasta una verdadera política pública de movilidad.
Porque, aseguran, el problema no es solo cuánto cuesta el pasaje… sino el modelo completo de transporte en Sinaloa.








