Reportes revelan planes de contingencia ante una eventual orden de Trump
Nueva York.– Mientras Estados Unidos mantiene abierta la tensión militar con Irán, el Pentágono ya trabaja en otro escenario: una posible operación en Cuba.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, el Departamento de Defensa ha intensificado la elaboración de planes de contingencia en caso de que el presidente Donald Trump ordene una intervención en la isla.
Preparativos sin anuncio oficial
Las versiones apuntan a que la directriz proviene directamente de la Casa Blanca.
Según fuentes citadas por USA Today, el Pentágono recibió instrucciones para acelerar preparativos ante una posible acción militar en el Caribe, aunque hasta ahora no existe una orden formal de intervención.
Un funcionario del Departamento de Defensa evitó confirmar los planes y se limitó a señalar que el ejército “se prepara para distintos escenarios”, sin entrar en detalles.
Trump vuelve a poner a Cuba en la mira
Las señales no son nuevas.
El propio Trump ha insinuado públicamente la posibilidad de actuar contra la isla. En días recientes declaró que Estados Unidos podría “hacer una parada en Cuba” después del conflicto con Irán, e incluso ha afirmado que tendría “el honor de tomar Cuba”.
Las declaraciones se suman a una política de presión creciente contra La Habana, que incluye sanciones, bloqueos energéticos y amenazas comerciales.
Una escalada en medio de crisis global
El posible frente contra Cuba se plantea en un momento delicado:
- Guerra activa en Medio Oriente
- Crisis energética global
- Tensiones comerciales internacionales
Abrir un nuevo escenario militar en el Caribe implicaría un aumento significativo en la tensión regional.
Cuba responde
Desde La Habana, el gobierno ha rechazado cualquier intento de intervención.
Autoridades cubanas han reiterado que el país “no está en negociación” y han advertido que defenderán su soberanía ante cualquier agresión externa.
El fondo
Más que una operación inminente, los movimientos del Pentágono reflejan una lógica conocida:
preparar el terreno antes de una decisión política.
Pero el mensaje es claro.
En medio de una guerra abierta, Washington ya mira hacia otro frente.








